El diagnóstico de vivienda realizado por el Ayuntamiento de Basauri ha puesto de manifiesto la necesidad de solicitar al Gobierno Vasco que la localidad sea reconocida como «zona de mercado residencial tensionado». Esta petición fue presentada el pasado mes de noviembre y está en proceso de formalización gracias a la intervención del Departamento de Vivienda y Agenda Urbana. Se espera que la declaración oficial se lleve a cabo entre junio y julio, lo que facilitará, entre otros aspectos, la contención de los precios del alquiler.
Basauri cumple con uno de los dos requisitos necesarios para ser catalogada como zona tensionada: el coste medio de la hipoteca o del alquiler, junto con los gastos básicos, supera el 30% de los ingresos de sus habitantes. En este caso, la carga media alcanza el 30,8%, lo que justifica la solicitud ante el ejecutivo autonómico.
Las inmobiliarias de la zona han acogido con agrado la medida. Desde ‘Nagusia’ comentan que «está bien que pongan un poco de limitación de precios a los alquileres», enfatizando que los precios actuales son excesivos y que hace cinco años era posible encontrar viviendas por alrededor de 600 euros, mientras que en la actualidad no hay nada por debajo de 700, llegando incluso a 900 euros. Por su parte, en ‘Basauri’ destacan que «no hay que enfocarlo tanto en el precio, sino en la calidad de la vivienda», subrayando que cualquier inmueble que cumpla con lo mínimo habitable ya tiene un coste de 700 euros.
La legislación vigente obliga al Ayuntamiento a diseñar un conjunto de medidas «para la corrección de los desequilibrios existentes» en el mercado de vivienda. Según el alcalde, Asier Iragorri, gran parte de las iniciativas para abordar estos desafíos ya están en marcha. Una de las más significativas es el impulso de viviendas asequibles, con la previsión de comenzar entre 2026 y 2029 la construcción de 42 alojamientos dotacionales y 362 viviendas, de las cuales un 73% estarán destinadas a protección pública.
Otra de las acciones que está llevando a cabo Basauri es la promoción de programas de intermediación en alquiler, como Bizigune y ASAP, que actualmente cuentan con 207 y 53 inmuebles, respectivamente. Además, existen incentivos fiscales diseñados para fomentar la disponibilidad de viviendas vacías, como una bonificación del 99% del IBI para los propietarios que cedan sus propiedades a Bizigune o ASAP, y un recargo del 150% para aquellos que no tengan a nadie empadronado en sus inmuebles.
El Ayuntamiento también se encuentra trabajando en la actualización y flexibilización de la normativa que permite la conversión de locales comerciales en viviendas, con el objetivo de aumentar la oferta habitacional. A su vez, se están otorgando subvenciones para promover la eficiencia energética, la accesibilidad y la rehabilitación de edificios, medidas alineadas con el plan del Gobierno Vasco.
La declaración de Basauri como zona de mercado tensionado no solo pretende estabilizar los precios de alquiler, sino que también busca promover un entorno de vivienda más accesible y de calidad para sus habitantes. En un contexto donde la demanda supera la oferta, este tipo de iniciativas se presentan como una respuesta necesaria para garantizar el derecho a una vivienda digna en la localidad.
































































































