El Gobierno Vasco ha tomado la decisión de declarar a Vitoria-Gasteiz como una zona de mercado residencial tensionado, excluyendo solamente las áreas rurales que no forman parte de la trama urbana. Esta declaración es el resultado de un análisis exhaustivo que evidencia el aumento significativo de los precios de la vivienda en los últimos años.
Este anuncio se formalizará en el Boletín Oficial del País Vasco (BOPV) y en el Boletín Oficial del Territorio Histórico de Álava (BOTHA) el 20 de enero. La medida es promovida por el consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, quien ha resaltado que la capital alavesa cumple con los criterios establecidos para esta clasificación.
La norma que permite esta declaración se encuentra en el artículo 18.2 de la Ley 12/2023, del 24 de mayo, que garantiza el derecho a la vivienda. La medida excluye de la clasificación a las áreas rurales, salvo excepciones específicas como Abetxuko y Gardelegi, lo que implica que se considera a todos los barrios urbanos de la ciudad.
Vitoria-Gasteiz ha sido objeto de un estudio que revela que el esfuerzo económico de las familias en cuanto a vivienda supera el 30,6% de su renta media disponible. Este porcentaje toma en cuenta tanto el coste de los alquileres como los gastos básicos, lo que demuestra la presión económica que enfrentan los ciudadanos.
El informe también subraya el notable incremento en el precio de las compraventas, que ha crecido un 27,5% en los últimos cinco años. Esta cifra supera el umbral del 22,4% que se considera indicativo de un mercado en tensión, que es el índice de inflación más un margen adicional.
En cuanto a la falta de oferta habitacional, el Gobierno Vasco ha validado que las condiciones en Vitoria-Gasteiz justifican su designación como zona de mercado residencial tensionado debido a la insuficiencia de vivienda disponible. Este reconocimiento responde a las circunstancias legales establecidas para abordar la problemática habitacional.
El proceso de declaración ha sido sometido a un trámite de información pública, lo que permite que los ciudadanos interesados presenten alegaciones en un plazo de veinte días hábiles tras la publicación oficial. Esta participación ciudadana es fundamental para adaptar las políticas de vivienda a las necesidades de la población.
La situación en Vitoria-Gasteiz refleja un desafío creciente en muchas ciudades del País Vasco, donde el desajuste entre la oferta y la demanda de vivienda se ha vuelto evidente. La medida adoptada por el Gobierno Vasco busca atender esta problemática y garantizar el acceso a la vivienda digna para todos los ciudadanos.
La declaración de zona tensionada es un paso importante para abordar las necesidades habitacionales de la población, y podría abrir la puerta a futuras políticas que fomenten la construcción de vivienda asequible y faciliten el acceso a la misma. La evolución de esta situación será clave para comprender cómo se abordará la crisis de vivienda en la región.





























































































