El Gobierno Vasco continúa su esfuerzo por lograr que el famoso ‘Guernica’ de Picasso sea expuesto en el museo Guggenheim de Bilbao a partir de finales de este año. Este evento conmemorará el 90º aniversario del primer Ejecutivo vasco, que tuvo lugar el 7 de octubre, así como el bombardeo de la villa foral el 26 de abril de 2027. La consejera María Ubarretxena y la vicelehendakari, Ibone Bengoetxea, han hecho gestiones con el Gobierno central para que esta obra icónica viaje temporalmente a Euskadi.
Bengoetxea transmitió formalmente esta solicitud a su homólogo en Madrid, Ernest Urtasun, y el lehendakari Imanol Pradales presentó el tema en persona al presidente Pedro Sánchez. Sin embargo, la respuesta del Gobierno central ha sido escasa, lo que ha generado malestar en el Ejecutivo vasco. «No desistimos porque aún no hemos recibido respuesta», afirmó Bengoetxea, quien también criticó que el Museo Reina Sofía asumiera el papel de interlocutor en este asunto.
El museo madrileño publicó un comunicado en su web en el que argumentaba que la obra no podría ser trasladada debido a su estado de conservación. Bengoetxea descalificó esta respuesta, señalando que lo solicitado no era información sobre la condición del cuadro, sino detalles sobre cómo podría ser conservado y transportado adecuadamente a Bilbao. «Conocemos el estado del cuadro porque se han hecho múltiples informes a lo largo de los últimos años», expresó la vicelehendakari.
La postura del Gobierno Vasco es que los avances tecnológicos recientes permiten afrontar el desafío de mover la obra, sugiriendo que la falta de voluntad es el principal obstáculo. «Un informe del Reina Sofía reconoce que ceder el cuadro sería perder prácticamente su identidad», reflexionó Bengoetxea, planteando así la cuestión de si la negativa se basa en razones técnicas o en un interés por mantener un atractivo artístico en Madrid.
Además, Bengoetxea resaltó que han solicitado la exposición del ‘Guernica’ de manera temporal, reconociendo la importancia de la obra tanto para el museo como para el pueblo vasco. «Este traslado sería un acto de dignificación y reparación para el pueblo vasco», subrayó. Este tono más firme refleja una evolución en la estrategia del Gobierno Vasco, que ha decidido persistir en su solicitud de que la obra «venga a casa».
La participación del Gobierno Vasco en todo el proceso está garantizada, incluyendo la cobertura de los gastos y la contratación de expertos para asegurar que se cumplan las mejores condiciones de conservación durante el traslado. La vicelehendakari ha insistido en que la voluntad política es fundamental para llevar a cabo esta iniciativa, que no solo tiene un impacto cultural, sino que también es relevante para la identidad y el patrimonio del pueblo vasco.
La situación actual destaca la complejidad de las relaciones entre las instituciones culturales y políticas de diferentes territorios. A medida que el Gobierno Vasco continúa presionando por esta iniciativa, la posibilidad de que el ‘Guernica’ sea expuesto en Bilbao se convierte en un símbolo de la búsqueda de reconocimiento y dignidad para la historia vasca. La expectación crece y la opinión pública está atenta a la respuesta del Gobierno central, que tendrá que considerar tanto los argumentos técnicos como la relevancia cultural de esta demanda.































































































