La posible protección de la anguila europea y su alevín, la angula, está un paso más cerca, aunque su futuro depende de una reunión programada para este martes en el Comité de Flora y Fauna. Este encuentro reúne al Gobierno Vasco y a todas las comunidades autónomas para discutir la inclusión de la especie en el listado de Lespre con la categoría de «en peligro de extinción». Si esta categoría es aprobada, se prohibiría totalmente su captura.
Sin embargo, la situación es compleja, ya que si la mayoría de las comunidades autónomas se oponen a la iniciativa, la propuesta podría decaer. La falta de respaldo sería un obstáculo insalvable, dado que se requeriría una aprobación posterior por parte de la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural.
En el ámbito pesquero español, se capturan tanto angulas como anguilas adultas. El año pasado, se reportaron 60 toneladas de anguila adulta, con un valor aproximado de 80.000 €, mientras que las angulas, aunque menos en cantidad, alcanzaron un precio medio de 430 € por kilo, lo que se traduce en más de un millón de euros en comercio.
La consejera María Ubarretxena ha presentado un informe del Comité Científico que recomienda clasificar la anguila europea (Anguilla anguilla) como en peligro de extinción. Esta recomendación ha generado un movimiento significativo entre chefs de renombre, liderado por la organización Euro-Toques, que abogan por dejar de consumir angulas.
No obstante, la propuesta ha encontrado resistencia en regiones donde la pesca de la especie es habitual, como Galicia, Asturias, Cantabria, Cataluña, Murcia y Valencia, que se han manifestado en contra de la iniciativa. La postura del País Vasco es aún incierta, especialmente después de que esta comunidad haya suspendido la pesca de angulas este año debido a la alarmante disminución de su población.
La pesca ha disminuido notablemente en las últimas décadas. Sin embargo, muchos en las comunidades pesqueras argumentan que la solución no radica en la prohibición de la captura, sino en abordar cuestiones estructurales, como las barreras en los ríos y los problemas ambientales. Se subraya la falta de datos científicos fiables que respalden la medida.
El ICES (Consejo Internacional para la Exploración del Mar) ha señalado repetidamente que la situación de la anguila es «crítica», sugiriendo que se establezca una cuota de captura cero. Según los informes, la población de angulas en el mar del Norte ha caído a menos del 1% de los niveles de las décadas de 1960 y 1970, mientras que en el resto de Europa se estima en torno al 12%.
La Unión Europea establece que al menos el 40% de las anguilas adultas debe llegar al mar, un objetivo que no se ha cumplido. Los informes trianuales indican que, en general, la tendencia sigue siendo a la baja y que la mortalidad debida a la pesca o a las turbinas de presas es alta. La experta Estíbaliz Díaz ha destacado que estos datos provienen de las propias comunidades autónomas y son de acceso público.
En Cataluña, donde se capturó la mayor cantidad de angulas el año pasado, se defenderá la continuidad de la pesca. El director general de Política Marítima y Pesca Sostenible, Antoni Espanya, ha indicado que en su territorio existen 150 licencias para la pesca de anguila, que suponen un ingreso complementario para alrededor de 250 familias. Aun así, subraya que no se considera la pesca como la causa principal de los problemas estructurales que enfrenta la especie.
El informe que ha llevado a la propuesta del ministerio también menciona que la sobrepesca es uno de los principales factores que contribuyen al declive de la población de anguila, junto con otros factores antropogénicos como la contaminación y la falta de conectividad en los ríos. Espanya ha afirmado que no se dispone de datos completos sobre la situación actual y ha propuesto la creación de un observatorio científico para abordar este vacío informativo.
En cuanto al Gobierno Vasco, su postura es consciente de la gravedad de la situación de la anguila. Ya ha tomado medidas para su protección, como la suspensión temporal de la pesca de angulas en esta temporada. Según sus informes, la población de angulas en los ríos de la región representa solo el 7% de los niveles históricos de las décadas de 1960 y 1970. Esta decisión ha sido llevada al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco por parte de la Asociación de Anguleros de Euskadi, quienes argumentan en contra de las restricciones impuestas.
Por su parte, el Gobierno de Murcia ha expresado su negativa a apoyar la protección de la anguila, argumentando que no se han presentado estudios científicos suficientes que avalen la propuesta y que no se ha tenido en cuenta la realidad socioeconómica de su región, donde se concentra más del 25% de la población nacional de esta especie.





























































































