El Gobierno Vasco ha presentado su plan para potenciar la Formación Profesional en Euskadi durante los próximos cinco años, bajo el nombre de ‘Estrategia FP Euskadi 2030’. Este proyecto, anunciado por el lehendakari Imanol Pradales y la consejera María Ubarretxena, busca abordar diversos desafíos como la transformación tecnológica, la sostenibilidad y el relevo generacional en el ámbito laboral.
El plan prevé una inversión total de 339,4 millones de euros entre 2026 y 2030, destinada a iniciativas enfocadas en la innovación, la digitalización y la colaboración con el sector empresarial. Durante la presentación, la consejera Ubarretxena destacó la importancia de la Formación Profesional, afirmando que «es uno de los grandes motores para construir un país más cohesionado, más avanzado y con más oportunidades para todas las personas».
La estrategia se organiza en cinco ejes fundamentales, que incluyen un total de 20 objetivos estratégicos y 37 acciones concretas. Uno de los ejes, denominado ‘Talento para Euskadi’, tiene como meta fomentar el desarrollo profesional del alumnado, proporcionando orientación y mejorando el acceso a la Formación Profesional. Otro eje, ‘Euskadi avanzada’, se centra en promover la innovación y el emprendimiento, destacando el papel de los centros educativos como dinamizadores del entorno socioeconómico.
Además, el eje ‘Euskadi sostenible’ pone énfasis en la formación orientada hacia una transición ecológica, promoviendo valores de convivencia y cohesión social. El eje ‘Euskadi digital’ busca fortalecer las competencias digitales del alumnado, así como la incorporación de nuevas tecnologías que respondan a las necesidades del mercado. Finalmente, el eje ‘Euskadi global’ tiene como objetivo potenciar la proyección internacional y atraer talento, a fin de afrontar los retos de la globalización.
Ubarretxena también hizo hincapié en la necesidad de una Formación Profesional más inclusiva y flexible, que esté mejor conectada con el tejido empresarial y que fomente la innovación. La consejera solicitó la colaboración del sector privado, advirtiendo que «la Formación Profesional es clave para el talento de Euskadi, el relevo generacional y para ser competitivos». Su intervención subrayó que la Formación Profesional debería considerarse como una política pública de impacto real, que trasciende el ámbito educativo tradicional.
Este nuevo enfoque se presenta en un contexto donde la economía de Gipuzkoa y el conjunto de Euskadi están en constante evolución, demandando perfiles profesionales adaptados a las nuevas realidades del mercado laboral. La formación técnica y profesional se convierte así en un pilar esencial para garantizar el futuro económico de la región y la integración social de los jóvenes.
Con esta iniciativa, el Gobierno Vasco no solo pretende mejorar la calidad educativa, sino también asegurar que el sistema de Formación Profesional se adapte a las exigencias de un mundo laboral en transformación constante. De esta manera, se establecen las bases para un futuro más equitativo y próspero, donde todos los ciudadanos puedan aportar y beneficiarse del desarrollo colectivo.






























































































