El Gobierno Vasco ha dado un paso importante en la recuperación de la antigua central de Lemoiz, al aprobar la transmisión de los terrenos a la empresa Azpilur, que anteriormente se conocía como Sprilur. Esta decisión permitirá comenzar a adecuar las instalaciones para futuros proyectos relacionados con la acuicultura. Así lo ha anunciado el Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, señalando que esta acción representa “un paso decisivo” en el proceso de recuperación de la antigua instalación, mientras se llevan a cabo también las obras de refuerzo y consolidación del dique exterior.
Las obras de consolidación del dique, adjudicadas a finales de 2025 a Azpilur Euskadi, cuentan con un presupuesto estimado en 2,5 millones de euros. Estas labores han comenzado ya y se espera que se prolonguen durante diez meses. El proceso incluye el refuerzo del talud exterior mediante la instalación de 415 bloques de hormigón de alta densidad, cada uno de 45 toneladas, a lo largo de 200 metros del dique que presenta daños. Los 100 metros restantes del dique conservarán su estructura original, construida con bloques de piedra caliza.
El futuro de la central se vislumbra con optimismo, ya que este avance es considerado un paso previo hacia acciones que permitirán adecuar el espacio para proyectos de acuicultura. Hasta el momento, ocho empresas han mostrado interés en invertir en este proyecto, cumpliendo con las condiciones establecidas en el acuerdo de traspaso de los terrenos del Estado a la Comunidad Autónoma Vasca, que reserva esta zona exclusivamente para actividades relacionadas con la acuicultura.
La consejera María Ubarretxena ha destacado que “este avance pone fin a un bloqueo de años y permite iniciar trabajos esenciales para consolidar el dique y preparar la central para atraer inversiones en acuicultura, garantizando que cada actuación se realiza con rigor y seguridad”. Esta afirmación subraya la importancia del proyecto, que combina la seguridad estructural con la adecuación ambiental y el desarrollo económico, cumpliendo con las exigencias del Ayuntamiento de Lemoiz en relación al Plan de Recuperación Ambiental.
Las autoridades han garantizado que todas las actuaciones en la antigua central se llevarán a cabo de manera objetiva y responsable, sin comprometer la viabilidad de futuras inversiones. Este enfoque busca no solo la rehabilitación de la infraestructura, sino también un impulso significativo a la actividad económica de la zona, alineando los intereses de desarrollo sostenible con las necesidades del entorno local.
En resumen, la recuperación de la central de Lemoiz está avanzando hacia su transformación en un espacio adecuado para la acuicultura, lo cual representa un importante paso para revitalizar la economía local y fomentar inversiones en el sector. La colaboración entre el Gobierno Vasco y las empresas privadas es clave para asegurar el éxito de este ambicioso proyecto, que se encuentra bajo la mirada atenta de la comunidad y las autoridades locales.































































































