El Gobierno Vasco ha defendido el acuerdo logrado con el Ejecutivo central este martes respecto a la gestión futura de los tres aeropuertos de la comunidad autónoma: Hondarribia, Loiu y Foronda. A pesar de las dudas que persisten, desde Vitoria expresan confianza en que este acuerdo suponga un avance significativo, permitiendo a la administración autonómica participar en la gestión de estos aeródromos. Sin embargo, aún queda por determinar el alcance del acuerdo, el cual se formalizará en una reunión entre el lehendakari Imanol Pradales y el presidente del Gobierno, aunque no se ha fijado una fecha concreta para este encuentro, que debe ocurrir antes de Semana Santa.
Una de las cuestiones claras es que no habrá traspaso de la titularidad de los aeropuertos, actualmente bajo la gestión de la empresa semipública Aena. En este contexto, el acuerdo entre el Gobierno Vasco y Moncloa implica la creación de un «órgano bilateral aeroportuario Euskadi-Estado», que servirá como un instrumento de colaboración y gestión de los aeródromos vascos. La consejera María Ubarretxena, responsable de las negociaciones, ha subrayado la importancia de este pacto, sugiriendo que es motivo de satisfacción para la comunidad autónoma.
Ubarretxena ha señalado que hay motivos para ser optimistas, especialmente tras una reciente reunión donde se discutió el contenido del acuerdo. La consejera ha resaltado que el Gobierno Vasco podrá tener «más margen de decisión» en la gestión de los aeropuertos, lo que podría traducirse en una mejora de la conectividad en Euskadi. Sin embargo, también ha admitido que existen diferencias entre la interpretación del acuerdo por parte de ambos gobiernos. Tras una reciente reducción del alcance del pacto por parte del Gobierno central, se limitó la participación del País Vasco en la gestión de los aeropuertos.
Desde el Gobierno Vasco, se insiste en que el documento acordado contempla la «colaboración, coordinación y gestión» del Ejecutivo autonómico en estos aeródromos, y que es crucial que el acuerdo final refleje fielmente estos términos para contar con su aprobación. La consejera ha expresado su satisfacción por el resultado de las negociaciones, aunque ha preferido no proporcionar detalles hasta que se firme oficialmente el acuerdo entre ambas partes, señalando que aún queda camino por recorrer hasta que se concrete todo lo acordado.
En relación a las inversiones, el Gobierno Vasco espera tener una voz en el plan de inversión de Aena para el período 2027-2031, conocido como Dora III, que contempla una inversión total de 12.888 millones de euros para los aeropuertos de España, con una parte destinada a los tres vascos. No obstante, el Gobierno central ha aclarado que el documento no implicará cambios en la red de aeropuertos de interés general gestionados por Aena. A pesar de esto, se espera que la colaboración entre los aeropuertos de Euskadi y las infraestructuras de transporte adyacentes mejore significativamente.
Las negociaciones han estado marcadas por el hecho de que Aena, que posee un 49% de su capital en manos privadas y cotiza en bolsa, ha ejercido presiones sobre el Gobierno central para limitar la participación de las comunidades autónomas en la gestión de los aeropuertos. A pesar de los obstáculos, la consejera María Ubarretxena reafirma su optimismo, esperando que el acuerdo final presentado refleje las expectativas acordadas durante las negociaciones. Mientras tanto, la comunidad autónoma se prepara para ver cómo se desarrollará esta colaboración y qué repercusiones tendrá en la conectividad y el desarrollo económico de Euskadi.






























































































