El Gobierno Vasco ha puesto en marcha una actualización salarial del 1,5% para todo su personal público, una medida que entra en vigor de manera inmediata. Esta decisión fue ratificada durante el Consejo de Gobierno y busca mejorar el poder adquisitivo de los funcionarios en un contexto económico complicado. Los trabajadores comenzarán a notar este incremento en su nómina de febrero, lo que representa un paso importante hacia la compensación de la inflación.
La subida salarial afectará a un gran número de profesionales en áreas clave como la educación, la sanidad, específicamente en Osakidetza, y la administración general. La rapidez en la implementación de esta medida es un reflejo del compromiso del Ejecutivo para mantener la estabilidad laboral y reconocer el esfuerzo de sus empleados. De esta manera, Euskadi se posiciona como un ejemplo en la agilidad de las actualizaciones retributivas, evitando retrasos administrativos que en años anteriores resultaban en pagos retroactivos.
A pesar de que el aumento del 1,5% podría considerarse modesto, su efecto en la masa salarial global del País Vasco es considerable. Para muchos funcionarios, este ajuste aporta un alivio en medio de la presión inflacionaria y el encarecimiento de la vida, que afecta especialmente a la población vasca. Aunque los sindicatos valoran positivamente la inmediatez de la medida, siguen manteniendo sus demandas para futuras negociaciones, buscando asegurar mejoras continuas en las condiciones laborales.
El Gobierno Vasco ha asegurado que las cuentas públicas están en buen estado para adoptar este aumento sin poner en riesgo otras inversiones previstas para el año 2026. La decisión representa un esfuerzo consciente por parte del Ejecutivo para manejar los desafíos económicos actuales y garantizar la sostenibilidad de la función pública en el largo plazo.































































































