La consejera María Ubarretxena ha abordado en una reciente rueda de prensa la situación del consorcio vasco en relación con la posible adquisición de Talgo. Ubarretxena ha querido separar esta operación de la investigación judicial que afecta a José Antonio Jainaga, presidente de Sidenor, junto a otros directivos, por la venta de acero a una compañía israelí relacionada con armamento. «Son dos procesos totalmente distintos. Siempre hemos defendido la operación Talgo y seguiremos haciéndolo», expresó durante la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno.
El Gobierno Vasco participa en el consorcio que se encuentra en negociaciones para adquirir el 29,7% de las acciones de Talgo al fondo de inversión Trilantic Europe. Este consorcio está compuesto por diversas entidades, incluyendo a Finkatuz, Sidenor y las fundaciones BBK y Vital. Ubarretxena subrayó que esta operación es crucial para el «futuro industrial de Euskadi», reafirmando que las negociaciones avanzan sin contratiempos.
La consejera también hizo hincapié en la necesidad de no realizar juicios paralelos sobre la situación judicial de Jainaga. «La postura del Gobierno es ser respetuosos y cautelosos», indicó, añadiendo que se espera que el proceso judicial siga su curso. Al ser preguntada sobre el contacto con Jainaga, Ubarretxena afirmó que el empresario se mostró dispuesto a ofrecer explicaciones tanto al Gobierno como a la justicia. «Nos consta que está trabajando en su defensa», comentó.
La implicación del consorcio en la compra de Talgo no solo refleja un interés económico, sino también un compromiso con el desarrollo industrial de la región. La operación, que podría tener un impacto significativo, sigue su curso a pesar de la controversia que rodea a algunos de sus miembros. La consejera reafirmó que la operación sigue adelante y que el Ejecutivo está comprometido con el éxito de esta iniciativa.
Además, Ubarretxena hizo un llamado a la calma y a la espera de los resultados del proceso judicial que está en curso. «Respetamos la presunción de inocencia», enfatizó, destacando la importancia de manejar la situación con cautela. La operación de Talgo se presenta como una oportunidad para revitalizar la industria ferroviaria en Euskadi, lo que podría repercutir en la economía local y generar empleo.
En un contexto más amplio, la inversión en Talgo se articula dentro de una serie de estrategias del Gobierno Vasco para impulsar sectores clave de la economía. La apuesta por el sector ferroviario es vista como un paso fundamental hacia un futuro más sostenible y conectado. Con el respaldo de entidades locales y fundaciones, el consorcio busca no solo adquirir una participación significativa en Talgo, sino también establecer un modelo industrial que favorezca la innovación y la competitividad.
La evolución de este proceso será vigilada de cerca tanto por el sector empresarial como por la sociedad en general, que espera que esta operación no solo fortalezca a Talgo, sino que también contribuya a la consolidación de Euskadi como un referente en la industria ferroviaria. La resolución de la situación judicial de Jainaga es un factor que podría influir en la percepción pública de la operación, por lo que el Gobierno Vasco deberá continuar con una comunicación transparente y efectiva en los próximos meses.































































































