El Gobierno Vasco, a través de su consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, ha confirmado que Kutxa Fundazioa «no va a entrar» en el proceso de adquisición de la división digital de Ayesa. Esta declaración se realizó este martes desde la sede del Ejecutivo en Vitoria, donde Jauregi compareció junto a otros consejeros, incluyendo a María Ubarretxena, para anunciar un nuevo plan destinado a abordar las repercusiones de la guerra en Irán.
Jauregi indicó que la decisión de Kutxa Fundazioa de no involucrarse en la operación fue comunicada directamente por la entidad. «Hay que respetar» dicha decisión, afirmó el consejero, quien añadió que sin la participación de Kutxa, el Gobierno Vasco se encuentra trabajando para que a «finales de mes» se pueda concretar la compra de Ayesa por un consorcio que incluye a Kutxabank, Fundación BBK, el propio Gobierno Vasco, Fundación Vital y Teknei.
La negativa de Kutxa Fundazioa llegó tras un intenso debate interno en el que el Patronato de la fundación analizó la posible participación en el proyecto. Finalmente, el voto se decantó en contra de la incorporación con una votación de nueve a seis. Este resultado refleja la posición mayoritaria de los representantes del Partido Nacionalista Vasco en Gipuzkoa, quienes se mostraron reticentes a la compra, respaldándose en un informe técnico que advertía sobre los riesgos y costes asociados a la adquisición, así como en la capacidad del socio tecnológico elegido.
La decisión ha generado un amplio debate político en la región. En medio de esta controversia, el lehendakari Imanol Pradales hizo un anuncio en el Parlamento Vasco indicando que la sede de Ayesa IT permanecerá en San Sebastián. Este movimiento se interpretó como un intento de fortalecer la posición tecnológica de Gipuzkoa y de proporcionar estabilidad institucional a la operación, además de ser visto como una forma de presionar a Kutxa Fundazioa para que reconsiderara su postura.
Asimismo, Pradales aseguró que era posible un cambio de opinión por parte de Kutxa. En declaraciones a un medio local, el presidente del PNV, Aitor Esteban, mencionó que había hablado con miembros del partido en Gipuzkoa sobre la situación y que aún había «tiempo» para que la fundación guipuzcoana se sumara al proyecto de Ayesa.
Aunque la operación de compra está en marcha, la falta de participación de Kutxa Fundazioa plantea interrogantes sobre la viabilidad y el futuro de Ayesa en la comunidad. El consorcio deberá trabajar arduamente para allanar el camino y asegurar que la ausencia de Kutxa no afecte negativamente el desarrollo del proyecto. En este contexto, el consejero Jauregi se mostró optimista al abrir la puerta a futuras colaboraciones con la entidad guipuzcoana en otros proyectos empresariales, recordando que en los últimos tres años han trabajado en conjunto en cinco operaciones.
La situación continúa evolucionando y se espera que los próximos pasos del Gobierno Vasco y el consorcio sean cruciales para el desarrollo tecnológico de la región. Con la meta de cerrar la operación a finales de mes, todas las partes involucradas están en un constante diálogo para lograr un acuerdo favorable. Este proceso subraya la importancia de las alianzas estratégicas en el ámbito empresarial y tecnológico, especialmente en tiempos de incertidumbre global.






























































































