Este miércoles, el Gobierno Vasco realizó un balance favorable sobre la reciente reunión entre el lehendakari Imanol Pradales y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que tuvo lugar el pasado viernes en la Moncloa. La información fue comunicada por la portavoz y consejera María Ubarretxena, quien expresó que están «muy contentos» con los resultados obtenidos en la comisión bilateral, destacando la existencia de “acuerdos muy buenos e interesantes”.
Uno de los principales acuerdos alcanzados fue la creación de un órgano bilateral destinado a mejorar la colaboración y gestión en el ámbito de los aeropuertos. Aún queda por definir cuál será la capacidad de este nuevo órgano en las decisiones estratégicas que afecten a los tres aeropuertos vascos. A pesar de las reservas expresadas por Aena, la entidad responsable de estas infraestructuras, el Gobierno Vasco subraya que este avance «se va a cumplir». Ubarretxena enfatizó que es un momento clave para que Euskadi tenga una voz activa en la gestión de sus aeropuertos, algo que no había sido posible anteriormente.
La postura de Aena ha sido de oposición al acuerdo, y está considerando tomar acciones legales en contra del órgano bilateral. La consejera María Ubarretxena manifestó que comprende las preocupaciones de la empresa semipública, dado que el 51% de su propiedad corresponde al Estado, mientras que el 49% restante pertenece a accionistas privados con intereses variados. No obstante, reiteró que el acuerdo no pretende alterar el modelo actual de Aena.
Ubarretxena argumentó que la administración autonómica debe centrarse en el bienestar público y en el fortalecimiento de los servicios públicos, en contraposición a los intereses que podrían tener los inversores privados, que pueden estar más orientados hacia el lucro. Según sus declaraciones, el objetivo del Gobierno Vasco es que las inversiones se dirijan a mejorar las infraestructuras aeroportuarias y a aumentar la cantidad de vuelos y conexiones disponibles, en lugar de destinarse a «cafeterías» o «tiendas», que sería el enfoque que, a su parecer, los fondos privados podrían priorizar.
La creación de este órgano bilateral no solo representa un avance en la gestión de los aeropuertos, sino que también podría marcar un cambio significativo en la relación entre las administraciones autonómicas y el Gobierno central. Esta iniciativa es vista como un paso adelante en la búsqueda de una mayor autonomía y de una voz más firme en la toma de decisiones que afectan a las infraestructuras clave de Euskadi.
En conclusión, el Gobierno Vasco se muestra optimista ante la posibilidad de materializar este acuerdo, que podría traer consigo importantes beneficios para la comunidad. Con una inversión que podría ascender a 12 millones de euros, la administración espera que la colaboración y el compromiso entre las diferentes partes lleven a una mejora sustancial en la conectividad de Euskadi, lo que a su vez podría impulsar la economía local y mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos.































































































