En la tarde del día de ayer, una incidencia generalizada en el suministro eléctrico afectó a diversas localidades del País Vasco. En San Sebastián, el apagón tuvo una duración de poco más de media hora, mientras que en municipios cercanos como Astigarraga y Hernani, la situación se prolongó hasta las siete de la tarde, seis horas después del inicio del corte. Esta situación también se replicó en Bizkaia, donde la recuperación del servicio eléctrico se produjo de forma desigual a lo largo del territorio.
En Bilbao, la electricidad se restableció hacia las 13:45, aunque algunos barrios de Basauri permanecieron sin luz durante toda la tarde. Esta situación generó complicaciones en el transporte público, afectando a trenes de cercanías, el metro de Bilbao y el tranvía de Vitoria. A pesar de la adversidad, los hospitales pudieron continuar con las intervenciones quirúrgicas urgentes gracias al respaldo de grupos electrógenos, mientras que las clases en los colegios se mantuvieron, salvo en contadas excepciones. Los aeropuertos operaban con normalidad, aunque las comunicaciones de telefonía y datos experimentaron fluctuaciones a lo largo del día.
A medida que avanzaba la tarde, el Gobierno Vasco informó que el 84% del sistema eléctrico en la comunidad estaba funcionando, lo que indica una rápida recuperación en comparación con otras regiones de España. El lehendakari Imanol Pradales, quien presidió la mesa de crisis convocada por su administración, destacó que la reactivación del suministro energético en gran parte de Gipuzkoa y Bizkaia se debió a la energía proveniente de Francia. Este órgano de coordinación no se había reunido desde la crisis provocada por la pandemia.
A pesar de que no se registraron situaciones de extrema gravedad, el Gobierno Vasco hizo un llamado a la población para mantener la calma, advirtiendo que todavía podrían ocurrir episodios de incertidumbre en diferentes puntos de la región. “Mañana no va a ser un día normal en Euskadi”, advirtió Pradales, anticipando “horas complicadas” a medida que aún quedaban áreas sin electricidad.
Los esfuerzos del gobierno regional se están enfocando en garantizar la continuidad de los servicios esenciales, especialmente en el ámbito de la sanidad y las comunicaciones. Se espera que a partir del día de hoy, los colegios e ikastolas reabran sus puertas, y los responsables políticos han animado a los padres a enviar a sus hijos a las aulas. La Universidad del País Vasco (EHU-UPV) también prevé retomar sus clases tras haber suspendido actividades académicas durante la jornada de ayer. Estas medidas buscan normalizar la situación y mitigar el impacto de la incidencia eléctrica.
La experiencia vivida pone de manifiesto la importancia de una infraestructura energética robusta y la capacidad de respuesta ante emergencias. La colaboración entre comunidades autónomas, como la ayuda de la energía proveniente de Francia, fue clave para acortar los tiempos de espera y restablecer la normalidad en el suministro. A medida que se trabaja en asegurar el restablecimiento completo de los servicios, la población espera una pronta solución a la situación y la restauración total de la electricidad.





























































































