El Gobierno Vasco ha confirmado que ha cumplido con los objetivos financieros establecidos por la Unión Europea en el marco de la Política de Cohesión para el periodo 2021-2027. La administración vasca ha logrado una gestión eficaz de los recursos, superando con creces la regla N+3, que exige certificar el gasto dentro de un plazo máximo de tres años para no perder ayudas comunitarias. Este resultado se ha materializado durante el ejercicio 2025.
Para llevar a cabo este cumplimiento, se han canalizado las inversiones a través de dos ejes fundamentales: el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Estas aportaciones no solo garantizan la disponibilidad de los recursos, sino que también fortalecen la capacidad de Euskadi para implementar proyectos estratégicos centrados en la innovación, el empleo y la sostenibilidad.
En lo que respecta al programa FSE+, se ha logrado certificar una cantidad de 49,5 millones de euros, superando así el mínimo requerido. Este fondo es esencial para la política social del País Vasco, con el objetivo de apoyar a más de 90.000 personas. A través de Lanbide, se financian diversas iniciativas de formación enfocadas en desempleados y jóvenes, así como proyectos destinados a la capacitación en sectores emergentes relacionados con la doble transición verde y digital.
Además, se ha puesto énfasis en la colaboración con el tercer sector, lo que ha permitido desarrollar itinerarios de inserción laboral para grupos vulnerables y programas de autoempleo que buscan fomentar un crecimiento económico inclusivo en toda la región.
Por otro lado, el programa FEDER ha generado certificaciones que suman un total de 58,4 millones de euros. Estos fondos se han distribuido en cinco áreas clave para el avance regional:
Una parte significativa de la inversión se ha destinado a la I+D e innovación, que ha recibido 18,5 millones de euros. En cuanto a la digitalización, se han asignado 17,7 millones para modernizar los servicios públicos. En el ámbito del medio ambiente, se han invertido 10,5 millones en defensas contra inundaciones y 8,4 millones en restauración ambiental. Finalmente, se han reservado 3,1 millones de euros para mejorar la eficiencia energética en centros públicos.
El director de Política Económica y Cohesión Europea, Juan Alberdi, ha resaltado que estos resultados evidencian la capacidad de Euskadi para gestionar los recursos con «eficacia, rigor y transparencia». Este enfoque ha permitido transformar el capital europeo en beneficios concretos para la población. Además, la estrategia seguida se alinea con el Marco Estratégico Vasco, lo que refuerza la posición de la comunidad en futuras negociaciones de financiación con Bruselas.





























































































