El consejero Mikel Jauregi, responsable del área de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, ha instado a aumentar la producción de energía renovable en Euskadi. Durante su intervención en el Foro Gran Vía, celebrado en la Sala BBK, el consejero expresó su preocupación por el hecho de que la región solo esté generando un 7% de su electricidad a partir de fuentes renovables, una cifra que considera «vergonzosa» en el contexto europeo.
Jauregi destacó que ha habido un «aumento exponencial de proyectos de papel» en el sector renovable, señalando la necesidad de que el Gobierno Vasco impulse aquellos proyectos que superen ciertos criterios, como ser ambientalmente sostenibles y estar localizados cerca de los recursos naturales disponibles. El consejero enfatizó que es crucial evitar la instalación de «cables kilométricos» que no son prácticos, sugiriendo que la energía generada debe estar próxima a los lugares de consumo.
El consejero mencionó que la administración debe ofrecer la oportunidad de presentar proyectos de energías renovables, incluso si estos son solo documentos iniciales. «Al que pide un parque eólico, ya puede ser un trozo de papel, le tenemos que dar entrada», afirmó, subrayando la importancia de un análisis exhaustivo antes de proceder con cualquier iniciativa. Esto incluye un enfoque sobre la viabilidad y la rentabilidad de los mismos.
Jauregi también observó que la dinámica del mercado ha llevado a lo que él describe como una «fiebre especulativa» en la inversión en energías renovables, donde las personas se han centrado en adquirir proyectos que, en muchos casos, nunca se concretarán. Según sus palabras, «muchos de esos proyectos no se van a hacer», lo que señala una necesidad urgente de que Euskadi materialice más de estos esfuerzos para alcanzar una mayor cuota de energía renovable.
Coinversión y autoconsumo
El consejero defendió la idea de que el Gobierno Vasco podría acelerar el crecimiento de las energías renovables a través de la coinversión en proyectos que cumplan con ciertas condiciones. «El gobierno lo puede hacer coinvirtiendo en varios de esos proyectos», sugirió. Los criterios para esta participación incluyen un mínimo impacto ambiental y la proximidad a fuentes de recursos, como viento o sol, que son limitadas en la región.
Jauregi recalcó que la falta de infraestructura adecuada para distribuir la energía es un problema significativo. «El problema es de los enchufes, que no hay suficientes», indicó, subrayando la necesidad de mejorar la conectividad eléctrica para facilitar un despliegue más eficaz de las energías renovables. La sostenibilidad y la rentabilidad de los proyectos son esenciales, especialmente cuando se considera la inversión de dinero público en estos proyectos.
En resumen, la intervención de Jauregi pone de manifiesto la urgencia de abordar la transición energética en Euskadi, enfatizando la necesidad de un enfoque más proactivo por parte del Gobierno Vasco en la promoción de proyectos viables que ayuden a alcanzar una mayor sostenibilidad y eficiencia energética en la región. La combinación de coinversión y autoconsumo podría ser clave para lograr una transformación significativa en el panorama energético vasco.





























































































