El Gobierno Vasco ha alcanzado un acuerdo con el Gobierno central para la transferencia de cinco competencias que eran reclamadas desde hace tiempo. Este avance se produce en un contexto en el que Pedro Sánchez busca fortalecer su relación con el PNV, un socio clave en su investidura, especialmente tras haber pactado la financiación autonómica con ERC. Entre las transferencias acordadas, la más significativa es la gestión de las prestaciones de desempleo, que ahora estará bajo la responsabilidad del Ejecutivo vasco.
Este acuerdo, que se había negociado desde julio, también incluye el traspaso de otras competencias como las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social, la gestión del Seguro Escolar, las labores de Salvamento Marítimo y las funciones del Centro de Verificación de Maquinaria de Barakaldo. Sin embargo, el lehendakari Ismael Pradales ha manifestado su deseo de que se le transfieran otras competencias adicionales, con el objetivo de cumplir plenamente con lo establecido en el Estatuto Vasco en materia de autogobierno.
Pradales ha destacado la importancia de avanzar hacia la cogestión de los aeropuertos de Bilbao, Vitoria y Fuenterrabía, aunque el presidente de Aena ha cerrado esta posibilidad. A pesar de esto, el lehendakari ha dejado claro que no renunciará a lo que por ley le corresponde al País Vasco. En sus declaraciones, Pradales ha subrayado que los vascos no permitirán que se «pervierta el elemento normativo original» del Estatuto de Gernika, enfatizando que este pacto debe ser tratado «entre iguales» y no como un instrumento para la supervivencia política de nadie.
Durante la inauguración del Foro Capital en Vitoria, un espacio impulsado por la Fundación Vital para fomentar el debate, Pradales anunció que el Gobierno Vasco está elaborando un informe que evalúe el cumplimiento de los acuerdos previos entre ambos gobiernos. Este informe servirá como base para una «revalida bilateral», en la que se buscará un marco político más adecuado a las necesidades actuales del País Vasco. “Necesitamos todas las capacidades políticas para adoptar las decisiones más adecuadas para nuestro futuro. Queremos autogobernarnos y no que otros decidan por nosotros”, afirmó Pradales.
El lehendakari también se refirió a la transferencia en la gestión de los aeropuertos, un tema que reconoció como «delicado». No obstante, insistió en que el Gobierno Vasco no renuncia a lo que por derecho le corresponde. Respecto a las negociaciones que se están llevando a cabo en torno a un nuevo estatuto político, Pradales indicó que tras más de 46 años del Estatuto de Gernika, el momento actual demanda un nuevo marco de relación bilateral con el Estado. Esto es especialmente relevante para abordar cuestiones que no se contemplaban en su momento, como el tema migratorio.
La situación política en el Estado, según Pradales, es «muy precaria» y la gobernabilidad se presenta como un desafío complejo. A pesar de estos obstáculos, el lehendakari se mostró decidido a «jugar la partida» con el actual Gobierno, buscando avanzar en términos de autogobierno. En cuanto a la posibilidad de un adelanto electoral a 2026, como ha sugerido el presidente del PNV, Aitor Esteban, Pradales reconoció que ambos suelen hablar sobre este tema y hacen sus propias quinielas.





























































































