La consejera María Ubarretxena ha afirmado que el Gobierno Vasco mantiene un firme compromiso con el respeto a la legalidad en el proceso de progresiones de grado para los presos, independientemente de si pertenecen a la organización ETA o no. Durante su comparecencia tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno, Ubarretxena abordó la reciente decisión de la Fiscalía de recurrir la concesión del tercer grado al recluso Asier Arzalluz, conocido como ‘Santi’.
Ubarretxena destacó que el Ejecutivo autonómico sigue meticulosamente los procedimientos establecidos para estas concesiones, señalando que el respeto a las decisiones judiciales es fundamental. La consejera de Justicia, María Jesús San José, proporcionó una explicación detallada sobre cómo se gestionan las progresiones de grado en el ámbito penitenciario vasco durante la sesión del Consejo.
El debate sobre la gestión de las prisiones en el País Vasco ha cobrado relevancia en los últimos años, especialmente en relación con la situación de los presos de ETA. La política del Gobierno Vasco ha sido objeto de atención tanto a nivel regional como nacional, ya que las decisiones en este ámbito pueden generar controversia y diferentes reacciones políticas y sociales.
En este contexto, Ubarretxena recalcó que el Gobierno Vasco «respeta escrupulosamente la legalidad» al gestionar las condiciones de los reclusos, lo que incluye a aquellos condenados por delitos de terrorismo. Este enfoque busca equilibrar los derechos de los internos con la necesidad de mantener la seguridad pública y el respeto a las víctimas del terrorismo.
La respuesta de la Fiscalía ante el tercer grado otorgado a ‘Santi’ ilustra la complejidad de la cuestión. Ubarretxena manifestó su respeto por esta decisión, evidenciando que la actuación de la Fiscalía forma parte de un sistema judicial que debe ser considerado y respetado.
En términos de impacto, la gestión penitenciaria en el País Vasco no solo afecta a los individuos involucrados, sino que también tiene repercusiones en la sociedad en general. La percepción pública de estas políticas puede influir en la memoria colectiva sobre el conflicto vasco y su resolución. A medida que se avanza en estos procesos, el Gobierno Vasco se enfrenta al desafío de comunicar eficazmente sus acciones para evitar malentendidos y tensiones sociales.
En conclusión, la postura del Gobierno Vasco y su compromiso con la legalidad son fundamentales en la gestión de las progresiones de grado, pero también reflejan una realidad más amplia relacionada con la reconciliación y el entendimiento en la sociedad vasca. La expectativa es que estas decisiones se manejen con transparencia y responsabilidad, fomentando así un clima de confianza y respeto hacia las instituciones.





























































































