Este martes, el Gobierno Vasco ha dado luz verde a un incremento salarial del 1,5% que se aplicará a las nóminas de todos los empleados públicos a partir de este año. Esta decisión, que tendrá efectos retroactivos desde enero, se deriva de una normativa aprobada por el Gobierno central y alcanza a aproximadamente 90.000 trabajadores. Este ajuste salarial se enmarca dentro de un acuerdo más amplio que contempla subidas acumuladas de hasta el 11% en los próximos años.
El aumento del 1,5% anunciado se suma al incremento del 2,5% que ya se aplicó en la nómina de enero, generando un coste total cercano a 150 millones de euros. La inversión total para llevar a cabo esta medida asciende a 73 millones de euros, cifra que está contemplada en los presupuestos de los respectivos ejercicios. Sin embargo, cabe señalar que este acuerdo solo tiene validez para los años 2025 y 2026, mientras que las subidas previstas para 2027 y 2028 deberán ser aprobadas de forma independiente cuando se presenten nuevos presupuestos.
El acuerdo aprobado se aplicará a todos los funcionarios de las diferentes administraciones, independientemente de su competencia territorial. Sin embargo, los sindicatos, como ELA, LAB, CCOO y UGT, han manifestado su deseo de que se realicen ajustes que reflejen mejor la realidad económica y salarial del País Vasco. En este sentido, han solicitado que se considere la posibilidad de implementar complementos salariales que podrían mejorar las condiciones de los trabajadores.
La consejera María Ubarretxena ha reconocido que, aunque se avanza en la mejora salarial, existen limitaciones debido a que el marco normativo estatal establece un tope a las retribuciones en la función pública. En reiteradas ocasiones, ha enfatizado que los complementos salariales están reservados para situaciones específicas y no pueden aplicarse de manera generalizada a todos los empleados públicos, un punto en el que ha habido discrepancias con los sindicatos nacionalistas que consideran que el Ejecutivo debería adoptar una postura más independiente de Madrid.
La normativa vigente se deriva del decreto-ley aprobado el 11 de diciembre, que estableció un marco retributivo plurianual. Este acuerdo contempla no solo la subida salarial actual, sino también incrementos del 4,5% y del 2% para los años 2027 y 2028, respectivamente. Sin embargo, la incertidumbre persiste sobre cómo se gestionarán estos aumentos futuros, ya que dependerán de la aprobación de cada ejercicio presupuestario.
Con esta acción, el Gobierno Vasco busca no solo cumplir con las normativas estatales, sino también responder a las demandas de los empleados públicos en un contexto económico que sigue siendo complicado. A medida que avanza el año, las discusiones sobre salarios y condiciones laborales continuarán ocupando un papel central en la agenda política y social de Euskadi. La capacidad del Ejecutivo para gestionar estas expectativas será clave para mantener un clima laboral adecuado y asegurar la satisfacción de los trabajadores públicos en la región.





























































































