El Gobierno Vasco ha implementado una nueva regulación que afecta al teletrabajo en la Administración General y sus organismos autónomos. Esta medida, que entrará en vigor el 3 de octubre, permitirá a los empleados públicos solicitar la opción de trabajar desde casa, limitando esta modalidad a un máximo de dos días a la semana. El procedimiento para realizar estas solicitudes será completamente telemático, facilitando el acceso a esta nueva forma de trabajo.
Una de las principales innovaciones de este modelo es la ampliación del número de puestos que podrán acogerse al teletrabajo. A partir de ahora, no solo se beneficiarán los trabajadores con funciones específicas, sino que también se incluirán a los auxiliares administrativos, el personal administrativo y las jefaturas, siempre que sus tareas lo permitan y el funcionamiento del servicio esté garantizado. Este cambio busca adaptarse a las nuevas realidades laborales y mejorar la conciliación entre la vida personal y profesional.
La nueva normativa también introduce la opción de teletrabajar desde un lugar distinto al de residencia habitual, lo que ofrece mayor flexibilidad a los empleados. Además, se ha modificado el requisito de antigüedad: anteriormente se exigía un año de servicio para poder optar por el teletrabajo, mientras que ahora se podrá solicitar tras seis meses siempre que se haya superado un proceso selectivo o de provisión. Este cambio busca incentivar la incorporación de nuevos profesionales a la Administración.
El Instituto Vasco de Administración Pública (IVAP) será el encargado de ofrecer formación específica tanto para aquellos que opten por el teletrabajo como para los supervisores de estos empleados. La formación comenzará a estar disponible el 18 de septiembre y se prevé que se realicen tres convocatorias cada seis meses, con la primera activándose coincidiendo con el inicio de la modalidad de teletrabajo.
Este acuerdo fue establecido en la Mesa Sectorial celebrada el pasado 21 de julio y ha sido respaldado por los sindicatos LAB, CCOO y UGT, mientras que ELA ha decidido no sumarse a la firma del mismo. Desde el Ejecutivo se ha señalado que el nuevo modelo garantiza “la transparencia, la equidad y la seguridad jurídica” en la gestión del sector público en el País Vasco.
La implementación de estas medidas representa un avance significativo en la modernización del trabajo público en Euskadi y refleja una tendencia creciente hacia la flexibilidad laboral. A medida que se busca mejorar la calidad de vida del personal administrativo, se espera que esta nueva regulación tenga un impacto positivo en la productividad y satisfacción de los empleados. Además, el movimiento hacia el teletrabajo también puede atraer a nuevos talentos a la Administración, lo que resulta crucial en un contexto donde se están redefiniendo las dinámicas laborales.
En definitiva, la apuesta del Gobierno Vasco por el teletrabajo se enmarca dentro de una estrategia más amplia de modernización y adaptación de la Administración a las demandas actuales. Con la entrada en vigor de esta normativa, se abre un nuevo horizonte que promete transformar la forma en que se concibe el trabajo en el ámbito público, facilitando un entorno más adaptable a las necesidades de los empleados.






























































































