El Gobierno Vasco, liderado por el lehendakari Imanol Pradales, tiene previsto enviar al Parlamento vasco un nuevo proyecto de Ley de la Diáspora en el próximo año. Esta legislación busca actualizar la normativa vigente, que data de 1994, con el objetivo de atender las necesidades actuales de la comunidad vasca que reside fuera de Euskadi. En palabras del lehendakari, «necesitamos una ley adaptada al contexto interno y externo actual».
La presentación del seminario «Zortziak bat», organizado por la Universidad de Boise, fue el escenario donde Pradales destacó la importancia de la diáspora vasca. En este evento, el lehendakari enfatizó que «las diásporas, incluida la vasca, no viven aisladas». La colectividad vasca, según su visión, está inmersa en un mundo complejo y debe ser parte activa en afrontar los retos que se presentan.
Pradales subrayó que, tras un cuarto de siglo del siglo XXI, es esencial «renovar las formas de trabajo» y las herramientas necesarias para adaptarse a las nuevas realidades de la diáspora. Aunque la ley de 1994 ha tenido resultados positivos, como «compactar a la comunidad vasca internacional», la diáspora actual es más diversa y exige nuevos enfoques.
El lehendakari también resaltó la importancia de aprovechar la presencia de la ciudadanía vasca en el extranjero en diversas áreas, incluyendo la cultura, la política y la economía. Es crucial incluir a todos aquellos que representan un activo en la estrategia de «Euskadi Global». Actualmente, hay más de 80.000 vascos que tienen derecho a voto en unos cien países, algunos de los cuales no están asociados a las Euskal Etxeak, las casas de la diáspora vasca repartidas por 25 países.
Ander Caballero, secretario general de Acción Exterior y Euskadi Global, también participó en el seminario y afirmó que la diáspora está demandando nuevas políticas, como se refleja en el Plan Cuatrienal de Colectividades Vascas 2024-2027. Uno de los objetivos de la modificación de la Ley 8/1994 es «volver a situar a Euskadi en la vanguardia» para atender eficazmente a la colectividad vasca en el exterior, que se ha vuelto multifacética.
En un momento marcado por la incertidumbre global, el lehendakari hizo hincapié en que «vivimos en tiempos inciertos y volátiles». Esta realidad no solo es cíclica, sino que se presenta como un desafío estructural. Pradales advirtió sobre el resurgimiento de «aspiraciones imperialistas» y el surgimiento de líderes autoritarios, que amenazan la democracia en todo el mundo.
En este contexto, el lehendakari Imanol Pradales defendió la necesidad de que Euskadi dé un nuevo salto en el ámbito internacional. Aseguró que la comunidad vasca debe estar preparada para aprovechar las oportunidades que ofrece el contexto global, actuando como protagonistas en el futuro de Europa y del mundo. Destacó la urgencia de «recolocarnos a partir de nuestras capacidades» en el panorama internacional.
La estrategia presentada por el lehendakari centra su atención en las personas y requiere el apoyo de una comunidad vasca global sólida. Esta red debe facilitar la conexión de Euskadi con los ecosistemas y redes más avanzados a nivel mundial, así como ayudar a descubrir nuevas oportunidades en diferentes ámbitos.
Finalmente, se ha anunciado que el lehendakari mantendrá una reunión con representantes del North American Basque Organizations (NABO) y cerrará sus actividades en el Jaialdi 2025 con un encuentro de Sokadantza y la recepción de miembros de la diáspora vasca por parte del Gobierno Vasco.





























































































