Los Gobiernos central y vasco han llegado a un entendimiento para transferir a Euskadi las competencias y servicios relacionados con la inmigración, específicamente en la fase de autonomía para las personas que han recibido protección internacional. Esta etapa se centra en brindar apoyo para la integración social de los inmigrantes, aunque no incluye la gestión de los procedimientos de asilo, que seguirán siendo responsabilidad del Estado.
La transferencia abarca los itinerarios de integración social, comenzando una vez que el Gobierno haya otorgado la protección internacional a los solicitantes. Esta fase de autonomía tiene una duración máxima de seis meses, durante los cuales se les ofrece asistencia para acceder a la formación laboral, búsqueda de vivienda y diversas actividades que facilitan su inserción en la sociedad.
Desde el Gobierno Vasco, se ha indicado que, aunque no contaban con la competencia específica, ya se habían garantizado prestaciones para los beneficiarios de protección internacional a través de su sistema de servicios sociales. Este traspaso permitirá fortalecer el modelo vasco de acogida, que ya proporciona asistencia a la población extranjera en su proceso de integración.
La valoración económica de esta transferencia se estima en 2,4 millones de euros anuales a nivel estatal. Esta cantidad se calcula considerando la parte proporcional que corresponde a Euskadi en el pago al Estado del Cupo. Este acuerdo se enmarca en las negociaciones entre el PSOE y el PNV para obtener el apoyo de los nacionalistas a la investidura de Pedro Sánchez, y debía completarse en el primer trimestre del año, junto con otras transferencias como la del servicio ferroviario de Cercanías y la homologación de títulos universitarios, las cuales se concretaron recientemente.
La consejera María Ubarretxena, responsable de Gobernanza Pública y Autogobierno, ha destacado que esta transferencia “pone en valor otras políticas públicas que actúan sobre los procesos de integración de estas personas”. Ubarretxena también ha mencionado la importancia de la reciente transferencia de homologación de titulaciones extranjeras, especialmente en un contexto donde hay una alta demanda de trabajadores cualificados.
El delegado del Gobierno, Denis Itxaso, ha subrayado en sus redes sociales que el mes de febrero ha sido crucial para formalizar estos acuerdos de transferencia. “La fase de autonomía personal de las personas acogidas con protección internacional, las cercanías ferroviarias y la homologación de títulos universitarios formarán parte del autogobierno vasco”, ha afirmado Itxaso.
Itxaso ha confirmado que la formalización de estos traspasos se realizará “en breve”, asegurando así que se certificarán tres transferencias importantes al Gobierno Vasco. El Ministerio de Política Territorial ha trabajado con rigor para garantizar la seguridad jurídica en este proceso.
El acuerdo alcanzado también incluye la transferencia de competencias en el servicio ferroviario de Cercanías y la homologación de títulos universitarios, ambos aspectos esenciales dentro de la negociación entre el PSOE y el PNV. Con estas medidas, el Gobierno Vasco podrá gestionar de manera más efectiva los procesos de integración y ofrecer un mejor servicio a los inmigrantes beneficiarios de la protección internacional.
Este avance en la gestión de la inmigración destaca no sólo la capacidad del Gobierno Vasco para asumir nuevas competencias, sino también su compromiso en la creación de un entorno más inclusivo y acogedor para quienes buscan un nuevo hogar en Euskadi. A medida que se implementen estas transferencias, se espera que se fortalezcan los lazos sociales y se mejoren las condiciones de vida de los inmigrantes en la región.





























































































