El Gobierno Vasco ha analizado el descenso del empleo en Euskadi durante el mes de febrero, señalando que la situación geopolítica provocada por la guerra en Oriente Medio podría tener repercusiones en la actividad económica, así como en los costes energéticos y las cadenas de suministro, lo que podría afectar al empleo. Esta advertencia fue emitida por el viceconsejero de Empleo e Inclusión, Alfonso Gurpegui, quien también confirmó que el número de parados registrados en Euskadi se redujo en 1.146 personas en febrero, lo que representa una disminución del 1,06 % en comparación con el mes anterior y de 1.459 respecto al mismo mes del año pasado, lo que equivale a un descenso del 1,35 %. Gurpegui destacó que esta cifra representa el «mayor descenso del paro» en un mes de febrero desde 2021.
El análisis reveló que la disminución del desempleo se ha dado tanto entre hombres como entre mujeres, abarcando los tres territorios de la comunidad autónoma y todos los sectores, salvo en el grupo de personas sin un empleo anterior. El mayor descenso se observó en la franja de edad de 30 a 40 años, con 583 personas menos, y en el grupo de mayores de 45 años, con 543 menos. En cuanto a los sectores, los servicios experimentaron una caída significativa con 920 desempleados menos, seguido de la industria, que registró 204 menos.
En febrero, se formalizaron 52.954 contratos en Euskadi, de los cuales 13.912 eran indefinidos, lo que supone un aumento de un punto porcentual respecto a enero y dos puntos en comparación con febrero de 2025. Esto refuerza la tendencia hacia una mayor estabilidad en el empleo, especialmente entre los jóvenes, quienes representan el 40,5 % de los contratos, según ha indicado el viceconsejero. Este dato sugiere un dinamismo notable en la inserción laboral juvenil.
En su declaración, Gurpegui reiteró el compromiso del Gobierno Vasco de mantener una «vigilancia permanente» sobre el panorama económico internacional, haciendo hincapié en las amenazas e incertidumbres que puedan surgir del conflicto en Oriente Medio. «Seguiremos monitorizando los indicadores laborales para anticipar cualquier escenario adverso y tomar, si es necesario, las medidas adecuadas para proteger el empleo y la estabilidad del mercado laboral vasco», aseguró. Este enfoque proactivo es crucial ante un entorno económico cambiante y lleno de desafíos.
La situación del empleo en Euskadi refleja la resistencia y adaptabilidad del mercado laboral vasco en momentos de incertidumbre. La tendencia positiva en la reducción del paro y el incremento de contratos indefinidos son indicativos de una mejora en las condiciones laborales, aunque la cautela es necesaria ante posibles perturbaciones externas que pudieran surgir.





























































































