El Gobierno Vasco ha enfatizado que la mejor manera para que Euskadi obtenga un salario mínimo propio es a través del diálogo social y no mediante la «confrontación». En este contexto, han expresado su rechazo a los incidentes ocurridos durante la huelga general que tuvo lugar el pasado martes en la Comunidad Autónoma Vasca (CAV).
Durante una rueda de prensa posterior al consejo de Gobierno, la portavoz del Ejecutivo, consejera María Ubarretxena, junto al vicelehendakari segundo y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, comentaron sobre la movilización organizada por los sindicatos ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru, que pedían un salario mínimo de al menos 1.500 euros.
Ubarretxena subrayó que el trabajo del Gobierno es «avanzar en este país» en un contexto geopolítico «muy difícil», donde se requieren decisiones y acciones urgentes. Al abordar el tema de la huelga, indicó que el Ejecutivo respeta el derecho a la huelga y también el derecho al trabajo, haciendo un llamado para que las protestas se realicen «de manera pacífica y sin coacciones».
La portavoz del Gobierno ha afirmado que Euskadi debería «contar con un salario mínimo propio y competencias para ello», a pesar de que actualmente no dispone de las competencias necesarias. En su opinión, el camino a seguir debe centrarse en el diálogo social con sindicatos y empresas, respetando el marco competencial vigente, ya que esto permitiría que la propuesta sea viable.
Además, Ubarretxena ha resaltado que la situación es «delicada» debido a la crisis en Oriente Medio, la cual está impactando tanto a empresas como a familias en la región. Por ello, hizo un llamado a la «altura de miras para trabajar a favor del diálogo», protegiendo el empleo y actuando con responsabilidad.
El vicelehendakari segundo, Mikel Torres, también se pronunció sobre la huelga, afirmando que se respeta el «derecho constitucional de huelga» y que los servicios mínimos establecidos se están cumpliendo «en su totalidad». Desde su perspectiva, la situación es de «normalidad», salvo algunas «situaciones puntuales» que se han presentado, como intentos de bloquear accesos a grandes ciudades para dificultar el acceso de los trabajadores a sus puestos.
Torres destacó que es fundamental garantizar el derecho a la huelga, pero también es esencial proteger el derecho de aquellos que no están de acuerdo con la huelga y desean cumplir con su jornada laboral. En este sentido, condenó los incidentes y enfrentamientos que se han producido en momentos concretos.
Finalmente, la consejera María Ubarretxena reiteró la postura del Gobierno Vasco: «el derecho constitucional a la huelga debe ir ligado al derecho constitucional de las personas que quieren ir al trabajo». Hizo hincapié en que informar es un acto legítimo, pero que amenazar o causar destrozos es completamente inaceptable.





























































































