El Consejo de Ministros celebrado este martes se caracterizó por su brevedad y por centrarse en la emotiva despedida de María Jesús Montero, quien ha sido una figura clave en el gabinete de Pedro Sánchez desde su llegada al ámbito nacional en 2018. Montero, que anteriormente había ocupado el cargo de consejera de Hacienda en Andalucía, recibió elogios del presidente durante la sesión, destacando la importancia de su labor para el Gobierno. A pesar de no ser parte del núcleo más cercano al presidente, su trabajo ha sido fundamental, según Sánchez. Este último expresó su deseo de que la exministra se convierta en presidenta de Andalucía en el futuro.
Uno de los nombres que se barajan para sustituir a Montero en caso de que Sánchez decida crear un superministerio de Economía y Hacienda es Carlos Cuerpo. Durante la rueda de prensa, Cuerpo evitó profundizar en este tema, aunque sí comentó que ser mencionado en las quinielas es un indicativo de que la política económica en España está en un buen camino. Su satisfacción por estar en el centro de estas especulaciones fue evidente, aunque no hay certeza sobre el próximo paso.
En su discurso de despedida, Montero no solo mostró emotividad, sino que realizó un análisis de la situación en Andalucía y su visión sobre el servicio público, campo al que ha dedicado la mayor parte de su carrera. A pesar de ser médico, su trayectoria en la política comenzó como consejera de Sanidad, antes de asumir la cartera de Hacienda y, finalmente, la ministerial.
Algunos miembros del gabinete han señalado que más que una despedida, la intervención de Montero parecía un lanzamiento de campaña para las elecciones en Andalucía. En este sentido, la exministra se mostró decidida a movilizar a los votantes progresistas, en un contexto donde las encuestas no son favorables para su partido. «Necesitamos sacar a votar a al menos medio millón de personas progresistas que se quedan en casa», comentó, haciendo referencia a los resultados de pasadas elecciones, donde el PSOE ha logrado mejores resultados en generales que en autonómicas.
Posteriormente, en una rueda de prensa tras el consejo, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, calificó el día de especial y emotivo, subrayando que Montero ha aportado recursos sin precedentes a las comunidades autónomas durante su gestión. Saiz también indicó que el relevo de la exministra se producirá «en los próximos días», aunque no precisó una fecha exacta, dado que eso depende de Sánchez. Se especula que el anuncio podría realizarse el viernes, aunque este también tiene una cita con el lehendakari Imanol Pradales.
Montero, en su discurso ante los medios, dejó claro que su enfoque estará en movilizar a los votantes, poniendo especial énfasis en la defensa de los servicios públicos, especialmente la sanidad. Su primera promesa como candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía fue un plan urgente para mejorar la sanidad pública, un área crítica para el actual presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno.
La exministra no dudó en responder a las críticas del PP, que a menudo vincula la gestión de la sanidad pública en Andalucía con su etapa como consejera. Montero, con firmeza, destacó su experiencia en este ámbito, recordando logros significativos, como la investigación en células madre y trasplantes, que se llevaron a cabo durante su gestión.
Por último, la exministra auguró que Sánchez jugará un papel activo en la campaña electoral andaluza, afirmando que estará presente por razones políticas y de cercanía. Además, hizo hincapié en que no será ella quien presente los Presupuestos Generales del Estado, dejando esa responsabilidad a su sucesor, cuya identidad no reveló. Montero reafirmó que su salida del Gobierno es inminente, prometiendo que estará presente en Andalucía todos los días mientras se desarrolla la campaña.































































































