EH Bildu ha reafirmado su postura crítica hacia la propuesta del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, quien sugirió la creación de una gran coalición que reúna a los partidos de izquierda soberanistas y estatales. Esta idea, planteada el pasado domingo en Radio Euskadi, ha generado un leve impacto mediático. Rufián argumentó que esta alianza podría ser clave para contrarrestar el avance de PP y Vox en el futuro electoral. El diputado catalán enfatizó: «Para mí la clase trabajadora de Cornellá y de Vallecas es la misma», subrayando su compromiso con una representación amplia de la clase trabajadora.
Sin embargo, esta propuesta no ha encontrado eco en el resto de las formaciones políticas. El líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, ya había expresado su desacuerdo, al igual que el portavoz adjunto, quien en redes sociales se mostró firme en la defensa del proyecto de EH Bildu como una iniciativa en pro del país y su gente. “¡Seguiremos aportando y empujando en esa dirección para hacer frente al autoritarismo!», manifestó el representante, reafirmando el compromiso de su partido con Euskal Herria.
El diputado abertzale ha subrayado que EH Bildu ha defendido siempre «la unidad de acción» entre las fuerzas de izquierda y soberanistas, destacando que el País Vasco cuenta con su propio «frente amplio» de izquierdas. Añadió que no son «un simple parapeto defensivo», sino una fuerza en ascenso que, espera, contribuya al fortalecimiento de la izquierda a nivel estatal. El debate suscitado por Rufián podría servir, según él, para que la izquierda en España desarrolle una comunidad política sólida, similar a la que representa EH Bildu.
Rufián ha llevado meses insinuando esta propuesta, sugiriendo que una alianza entre fuerzas soberanistas como Bildu, BNG, Compromís y Adelante Andalucía podría ser la solución para ofrecer una alternativa a los progresistas que no quieren votar al PSOE. «Me parece que es nuestra responsabilidad y casi negligente no hacerlo», declaró. Sin embargo, ERC se ha alineado con la idea de seguir funcionando como una entidad independiente, sin explorar esta coalición.
Las declaraciones de Rufián suscitaron un intenso debate político, coincidiendo con un periodo electoral complicado en Aragón, donde Vox, aunque no ganó las elecciones, logró consolidarse como la segunda fuerza en varias localidades. Este fortalecimiento del partido ultraderechista ha alimentado el temor entre sectores progresistas. «Soy catalán, independentista, pero tengo miedo como demócrata», comentó Rufián, haciendo eco de la inquietud por el futuro político en España.
Por su parte, Matute, portavoz de EH Bildu, argumentó que la posición del partido es responder frente a la creciente ola autoritaria y recentralizadora que amenaza la identidad de Euskal Herria. “Va más allá de unas siglas: interpela al conjunto de fuerzas que defienden que Euskal Herria es una nación con derechos”, concluyó, reafirmando la necesidad de un enfoque colectivo y solidario entre las diferentes fuerzas políticas que apoyan la identidad y los derechos del pueblo vasco.

























































































