El expresidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren, ha afirmado este miércoles que el periodo de terrorismo de ETA transformó al País Vasco en una sociedad donde abundaban los «chivatos». Durante un acto en Pamplona para la presentación de su libro «Memorias políticas», Eguiguren sostuvo que el silencio generalizado de la población se debió a que muchos informaban a la organización terrorista sobre las actividades de otros. «Euskadi se convirtió en un pueblo lleno de chivatos», indicó.
Junto a la presidenta de Navarra, María Chivite, el exlíder socialista destacó que su obra busca preservar la memoria de un pasado que no debe ser olvidado. «Existen aspectos fáciles de recordar, como la cifra de víctimas o los atentados, pero otros son más complejos, como el miedo y el silencio instaurados», explicó Eguiguren, aludiendo a la atmósfera de terror que se vivía en la comunidad.
En su intervención, Eguiguren detalló cómo las amenazas de ETA, incluyendo la quema de sedes de partidos y las intimidaciones hacia quienes trabajaban en el Estado, contribuyeron a crear un clima de temor. Esta situación, según el exdirigente, explica el predominio del silencio y la aparición de los «chivatos» en la sociedad vasca.
El exlíder socialista subrayó la importancia de recordar, no obstante, también defendió la necesidad de olvidar ciertos aspectos para facilitar la convivencia. «Si no olvidáramos algunas cosas, sería muy difícil la convivencia en Euskadi o Navarra», señaló, aunque reconoció que olvidar completamente lo sucedido sería un error. Eguiguren confesó que aún le resulta complicado ver documentales sobre ETA y el terrorismo, dado que le evocan recuerdos dolorosos.
Respecto al atentado de ETA contra la T4 en 2006, que puso fin a la tregua de la banda, Eguiguren reveló que había viajado a Madrid para advertir sobre el inminente ataque. «Fui a avisarles porque Thierry, un dirigente etarra, me lo dijo. Sin embargo, no hicieron caso y el atentado ocurrió justo después de que Zapatero afirmara que estábamos bien y que el año siguiente estaríamos mejor», recordó el político.
Eguiguren se mostró «muy optimista» en cuanto a la posibilidad de convivencia y reconciliación en el País Vasco tras el cese de la violencia. «La sociedad empezó a funcionar con normalidad desde que dejaron de pegar tiros», comentó, resaltando la disposición de algunos miembros de Bildu para relacionarse con el PSOE. «Bildu necesitaba hablar con nosotros porque éramos quienes habíamos resistido», añadió.
El exdirigente destacó que en sus conversaciones con ETA, la organización reconoció que no logró sus objetivos en Euskadi y Navarra debido a la resistencia de los socialistas. Chivite, al referirse a EH Bildu, planteó que su incorporación a las instituciones les obliga a cumplir con reglas y compromisos democráticos, detallando que este proceso es lo que se busca en la política vasca actual.































































































