Javier Izquierdo, un miembro prominente de la dirección del PSOE, ha presentado su dimisión el pasado jueves, en un contexto marcado por denuncias de acoso en el partido. Izquierdo, quien ocupaba el cargo de Responsable de Estudios y Programas en la ejecutiva federal, se encontraba entre los pocos supervivientes del equipo que acompañó al presidente del Gobierno en su regreso a Ferraz después de las primarias de 2017.
En un mensaje compartido en su cuenta de la red social X, Izquierdo explicó que su renuncia se debe a la necesidad de abordar otras responsabilidades profesionales y personales, afirmando: «Lo hago para afrontar otras tareas profesionales y personales seguro de que habrá quien lo haga mejor. Siempre agradecido.» Su marcha se produce en medio de una crisis interna, ya que el partido enfrenta múltiples escándalos.
Izquierdo, quien asumió el cargo de senador en julio de 2023, dejó el grupo de WhatsApp de la dirección del PSOE a las 18:41, según han indicado excompañeros. Su ausencia también fue notable en un desayuno organizado por Iratxe García, presidenta del grupo parlamentario de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo. Además, no asistió a una asamblea en la agrupación de Valladolid dedicada a discutir las listas autonómicas.
La renuncia de Izquierdo se produjo pocas horas antes de que el PSOE convocara la primera rueda de prensa de Rebeca Torró desde su nombramiento como secretaria de Organización, tras la salida de Santos Cerdán en julio. Se espera que esta rueda de prensa sirva para abordar la gestión de las denuncias por acoso sexual contra Francisco Salazar, quien ocupaba un puesto relevante en la organización y había sido un aliado de Sánchez durante las primarias contra Susana Díaz. La situación de Salazar se complicó tras las acusaciones, lo que llevó a su salida de la ejecutiva antes de la reunión del máximo órgano de decisión del partido entre congresos.
Por su parte, la secretaria de Igualdad del partido y delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, ha convocado a las responsables del área de las diferentes federaciones a una reunión presencial en la sede estatal del partido. Este encuentro se programó para la tarde y forma parte de un compromiso adquirido por Bernabé durante una videoconferencia de urgencia celebrada la semana pasada, en respuesta a las críticas por la inacción de la Oficina Antiacoso del PSOE a lo largo de cinco meses desde que se presentaron las denuncias contra Salazar.
La situación actual del PSOE pone de manifiesto la tensión interna que atraviesa la formación, que busca manejar una crisis que no solo afecta a su imagen pública, sino que también impacta en su estructura organizativa y su capacidad de respuesta ante denuncias serias de acoso. Este panorama complica aún más la dinámica interna del partido y su relación con los votantes, en un momento en que la confianza del electorado es crucial.
La renuncia de Izquierdo es un episodio más en la serie de acontecimientos que han sacudido al PSOE y que obligan a la dirección a replantear su estrategia ante la creciente presión social y política. La necesidad de una respuesta clara a las denuncias de acoso se ha convertido en un asunto prioritario, especialmente ante la inminente rueda de prensa que podría definir el rumbo del partido en los próximos meses.
El PSOE deberá abordar estos retos con determinación si desea recuperar la confianza de sus bases y garantizar la estabilidad interna necesaria para fortalecer su posición en el ámbito político. Las decisiones que se tomen en los próximos días serán cruciales para el futuro inmediato de la formación y, por ende, para su participación en el panorama político nacional.






























































































