En un acto celebrado en Segovia, el candidato por VOX a la presidencia del gobierno regional de Castilla y León, Carlos Pollán, ha denunciado lo que considera una maniobra perversa del Ministerio del Interior. Según Pollán, este departamento estaría trasladando a presos peligrosos a las cárceles de Castilla y León, con el objetivo de liberar espacio en las prisiones del País Vasco para los reclusos de ETA.
La reunión, que tuvo lugar en un auditorio lleno con más de 400 asistentes, también contó con la presencia del presidente de VOX, Santiago Abascal, así como de la candidata a las cortes regionales por Segovia, Susana Suárez. Durante su intervención, Pollán criticó el bipartidismo, al que culpó del «abandono sistemático» de la provincia y la autonomía.
Suárez abrió el evento señalando la precariedad de servicios esenciales en algunos pueblos de Segovia, como la falta de servicio de agua del grifo y la carencia de infraestructura sanitaria, destacando que su provincia es la única de Castilla y León que cuenta con un solo hospital público, el cual presenta problemas de mantenimiento. Además, la falta de un instituto de enseñanza en San Lorenzo y la necesidad de trasladarse a Madrid para acceder a servicios médicos fueron otros puntos que Suárez enfatizó.
Pollán también centró su discurso en la gestión penitenciaria y energética. En este contexto, lamentó la situación crítica que viven los funcionarios de prisiones en la comunidad, quienes, según él, se han organizado bajo el lema «Tu abandono nos puede matar«. Afirmó que las cárceles de Castilla y León están recibiendo a «los peores criminales procedentes del País Vasco», lo que consideró un movimiento en función de la geografía y un pago a los partidos independentistas a cambio de limpiar sus centros penitenciarios.
El candidato expuso además un dato preocupante: de los 1.200 presos en una de las cárceles de la región, 800 solicitaron el menú del Ramadán, indicando, según Pollán, el perfil específico de la población reclusa que gestionan los funcionarios, quienes carecen de recursos adecuados.
En el ámbito energético, VOX aseveró que las políticas actuales están impulsadas por un «fanatismo climático» que solo busca recaudar impuestos y beneficiar a elites europeas. Pollán destacó que este tema es especialmente preocupante para el Partido Popular, debido a la trama eólica, un caso judicial que podría costar más de 800 millones de euros a los ciudadanos de Castilla y León. Criticó la transición forzada hacia el coche eléctrico, que, según él, está perjudicando la industria de la automoción en Castilla y León y generando despidos masivos.
Pollán cerró su intervención reafirmando el compromiso de VOX con el futuro de los jóvenes en la región. Prometió implementar políticas que les permitan «adquirir una vivienda y formar una familia en su tierra sin necesidad de emigrar». Enfatizó que su partido es «la única alternativa» frente a los partidos localistas y el bipartidismo que ignoran las necesidades de los ciudadanos.
Para finalizar, el ex presidente de las Cortes regionales dejó claro que VOX continuará luchando en las instituciones europeas, en el Congreso y en el parlamento regional, con el objetivo de «revertir la destrucción industrial y garantizar servicios básicos dignos para todos los ciudadanos de Castilla y León».
































































































