La Asociación de Propietarios de Vivienda en Alquiler, conocida como Asval, ha decidido unirse al Pacto Social por la Vivienda 2022-2036, que es impulsado por el Gobierno Vasco. Este pacto busca articular un compromiso entre diversos agentes, tanto públicos como privados, para avanzar de manera coordinada en la efectividad del derecho a la vivienda.
Este acuerdo establece objetivos a largo plazo, entre los cuales se destaca la meta de aumentar el número de viviendas de alquiler asequible hasta alcanzar las 50.000 viviendas. Además, se prevé duplicar los niveles actuales de rehabilitación de inmuebles, fomentar la participación de la ciudadanía y conseguir un sector de la construcción que sea más innovador y competitivo.
La presidenta de Asval, Helena Beunza, subraya que este pacto es una herramienta esencial para abordar los retos estructurales relacionados con el acceso a la vivienda, enfatizando la importancia del diálogo y el consenso. Beunza también ha manifestado su firme creencia en que la colaboración entre el sector público y privado es crucial para garantizar soluciones eficaces y sostenibles a largo plazo.
Por su parte, el viceconsejero de Vivienda del Gobierno Vasco, Miguel de los Toyos, ha calificado la adhesión de Asval al pacto como una «gran noticia». Según él, este hecho refuerza una convicción fundamental: que las políticas de vivienda solo pueden avanzar mediante el consenso y la colaboración entre instituciones, agentes sociales y actores del mercado residencial.
Se espera que este pacto no solo beneficie a los propietarios de viviendas en alquiler, sino que también tenga un impacto positivo en la población en general, facilitando el acceso a una vivienda digna en el contexto actual de la crisis de vivienda. La colaboración entre los diferentes sectores es vista como un paso crucial para abordar los desafíos que enfrenta la comunidad en materia de vivienda.
La adhesión de Asval al Pacto Social por la Vivienda representa un avance significativo en la búsqueda de soluciones para los problemas habitacionales en el País Vasco. A medida que las conversaciones avanzan, se anticipa que más agentes se sumen a esta iniciativa, lo cual podría generar un efecto multiplicador en la mejora del acceso a la vivienda.
Este acuerdo se formaliza en un momento en que la necesidad de viviendas asequibles es más urgente que nunca, lo que pone de relieve el compromiso del Gobierno Vasco para abordar esta cuestión de manera efectiva. El enfoque en la coordinación entre diferentes actores es esencial para lograr un impacto duradero en la política de vivienda de la región.
La importancia de establecer un marco de colaboración no puede ser subestimada, ya que la combinación de esfuerzos públicos y privados tiene el potencial de transformar el panorama de la vivienda en Euskadi. Con la participación activa de organizaciones como Asval, se espera que el pacto se convierta en un modelo a seguir en otras comunidades autónomas.
En conclusión, la unión de Asval al Pacto Social por la Vivienda 2022-2036 marca un paso decisivo hacia la mejora del acceso a la vivienda en el País Vasco. Este esfuerzo colectivo busca no solo satisfacer las necesidades actuales, sino también asegurar que las futuras generaciones tengan la oportunidad de acceder a un hogar digno.































































































