El piloto urretxuarra Xabi Mujika ha estado involucrado en competiciones automovilísticas en Cantabria durante muchos años, atraído por la gran afición y la excelente organización que ofrecen estas pruebas. En la pasada edición de la Copa Braulio, logró un meritorio segundo puesto, a pesar de competir con un vehículo claramente menos potente que muchos de sus oponentes. Para este año, su meta es conquistar dicho campeonato.
La pasión por el motor es una constante en la familia Mujika-Errasti, donde los hermanos siempre han estado rodeados de coches y motos. “Desde pequeños hemos sido aficionados, especialmente a las motos, ya que nuestros padres también eran moteros. Mis primeros pasos en este mundo fueron en la subida a Jaizkibel”, recuerda Egoitz Mujika, quien colabora estrechamente con su hermano Xabi.
A ambos les fascinan los rallys, mientras que su hermana Mayi, conocida por sus logros en carreras de montaña, muestra un mayor interés por las motos y ha llegado a competir en ellas. Actualmente, Xabi es el único que sigue compitiendo. En las últimas temporadas, lo ha hecho junto a su pareja, Miriam Iztueta, pero este año contará con un nuevo copiloto: el legazpiarra Igor Velasco. “Miriam ha decidido tomarse un descanso. Igor es un buen amigo y un copiloto en el que confío. Hace años competimos juntos, y ahora afrontaremos toda la temporada como equipo”, explica Mujika.
La elección de las pruebas en Cantabria no es casualidad. “Participamos principalmente en la Copa Braulio porque las pruebas son más atractivas, la organización es excepcional y hay un gran número de aficionados. Además, los premios son interesantes”, añade el menor de los Mujika.
La Copa Braulio incluye seis pruebas en las que Xabi tomará parte, siendo el rallysprint Gabiria-Legazpi un evento habitual en su calendario. Hace dos años, casi se alzó con la victoria, aunque terminó en un pequeño contratiempo. En la última edición de la Copa, logró un segundo puesto. “Nuestro coche, un Citroën Saxo, es el más pequeño de la Copa. Enfrentarse a coches oficiales y de alto rendimiento, con potencias que llegan hasta los 200 caballos, es un gran desafío. A pesar de ello, el Saxo tiene un rendimiento notable y nos hemos familiarizado mucho con él”, señala.
El esfuerzo de Mujika es notable, ya que viaja desde Euskadi a Cantabria para competir con vehículos que cuentan con un mejor conocimiento de las carreteras. “El año pasado tuvimos una temporada complicada. A pesar de ganar el rally de Cóbreces, llegamos a la última prueba con opciones de ganar la Copa, pero finalmente acabamos segundos. Al inicio de la temporada sufrimos varias averías que nos retrasaron, pero desde agosto empezamos a tener un mejor rendimiento”, explica.
Xabi Mujika ha ganado el aprecio de los aficionados cántabros, quienes valoran su valentía al competir con coches menos potentes. Su popularidad ha crecido en la región, donde ya es conocido como «Mujika el Pequeño».
De cara a este año, Mujika tiene planes de mejorar su vehículo, enfocándose en aspectos como las suspensiones. “Queremos hacer mejoras para alcanzar la victoria en la Copa. Realizamos todo el trabajo mecánico nosotros mismos, lo que resulta costoso. Hemos constituido una asociación con otros pilotos para facilitar la gestión de patrocinios y que las empresas puedan beneficiarse fiscalmente. Queremos agradecer a nuestros patrocinadores: Legauto, Dorri Mekanizatuak, Idegrafik, Egumendi, Mujika Garraioak, Uriarte Asesores y Euskadi Low Cost. Al mismo tiempo, animamos a más empresas a unirse a nuestro proyecto”, concluyen los hermanos Mujika, mostrando su determinación y entusiasmo por la temporada venidera.

























































































