Este sábado, a partir de las 12.00 horas, se llevará a cabo la 28ª edición del rallysprint Gabiria-Legazpi, donde más de 70 pilotos se darán cita para demostrar sus habilidades al volante. Entre los participantes se encuentra Jon Etxeberria, un conocido piloto de la localidad, quien este año contará con la compañía de su hija Mirene como copiloto, una novedad que ha generado gran expectación.
Jon ha mencionado que hace un par de años intentó hacer que su hija se uniera a él en esta experiencia, pero no pudo ser. Sin embargo, este año el deseo de compartir esta aventura se ha materializado de forma espontánea: «Le comenté que me haría mucha ilusión y ella aceptó», relata. Mirene, por su parte, expresa su emoción: «A mí también me hace mucha ilusión».
El papel de copiloto no es fácil, ya que implica estar preparado para enfrentarse a alta velocidad en un recorrido repleto de curvas. Jon asegura que realizaron una prueba y su hija no se mareó, lo cual es un buen comienzo. Sin embargo, esto no es suficiente; Mirene deberá aprender a leer las notas de carrera, que son esenciales para la comunicación entre piloto y copiloto. «El piloto dicta los apuntes, y el copiloto tiene que escribirlos y leerlos antes de cada curva», explica Jon.
Mirene está preparándose utilizando recursos tecnológicos. «Estoy viendo el vídeo del rally del año pasado y practicando con las notas. El sábado tendré que hacerlo dentro del coche, con los nervios, pero confío en que todo saldrá bien», dice. A su favor, Jon tiene la ventaja de conocer el trazado del rally de su localidad al dedillo, lo que será crucial para su rendimiento. «En un rally que no conozco, hubiera sido imposible», admite.
La madre de Mirene, Jaione, también está viviendo esta experiencia con algo de ansiedad. Jon bromea diciendo que tendrán que enviarla a La Perla para que se relaje. «Yo también estoy más nervioso que en otras ocasiones. Tendré que conducir un poco más despacio», confiesa. Mirene comprende el nerviosismo de su madre, ya que ella misma se siente inquieta al ver a su padre competir: «Cuando voy a ver al aita, estoy nerviosa, deseando que termine», añade.
La pareja no ha decidido aún si repetirán esta experiencia en futuras ediciones. Jon menciona que ha sacado la licencia para todo el año, pero que dependerá de cómo les vaya en esta ocasión. «El mono es prestado de Egoitz Mujika, el casco y el HANS son de mi copiloto Mireia Saizar, que también está emocionada y vendrá a apoyarnos», comenta.
Es peculiar observar que una hija y un padre participen juntos en una competición de este tipo, ya que no es habitual. Jon señala que tiene conocimiento de otras parejas, como una madre y una hija de Oñati, pero su caso es único. «No conozco ningún otro como el nuestro», concluye mientras se prepara para una jornada que promete ser memorable.























































































