El Ayuntamiento de Zumarraga ha propuesto a los ciudadanos seleccionar espacios libres de humo, eligiendo como principales candidatos el parque de Zelai Arizti y la plaza de Euskadi. Esta iniciativa ha generado una considerable participación, con un total de 316 votantes, de los cuales el parque Zelai Arizti ha obtenido el 44,6% de los votos, mientras que la plaza de Euskadi ha recibido el 34,7%.
Aunque no se prohibirá fumar en estos lugares, la comunidad ha expresado un claro deseo de mantenerlos libres de tabaco, lo que hará que fumar en estos espacios sea visto de manera negativa.
Esta propuesta se inscribe dentro del Plan Municipal para Niños y Adolescentes, que surgió tras un diagnóstico donde se identificó que los jóvenes mostraban preocupación por el uso del tabaco y los vaporizadores. Los jóvenes denunciaron la normalización de estas prácticas, tanto en la vida social de adolescentes como de adultos, así como el impacto negativo que la incorporación de estas costumbres puede tener en su entorno. Por ello, el Ayuntamiento, en colaboración con los jóvenes, ha decidido implementar espacios sin humo.
En la primera fase, participaron alumnos de sexto de primaria de tres centros educativos en un programa sobre espacios libres de humo, organizado por la Asociación contra el Cáncer de Gipuzkoa. Durante estas sesiones, los estudiantes reflexionaron sobre los efectos del tabaco y otras sustancias, desmontaron mitos y promovieron hábitos saludables y el cuidado del medio ambiente. El objetivo final es retrasar o evitar el consumo entre los más jóvenes. Además, los menores propusieron cuatro espacios libres de humo: la plaza de Euskadi, el Gazte Txokoa, el nuevo parque de Eitzaga y los equipamientos para jóvenes en el barrio de Izazpi.
En la segunda fase, se hizo un llamamiento a los adultos para que respondieran de manera responsable a la petición de los menores. Para conseguir la participación de los adultos, se llevó a cabo una votación sobre los cuatro espacios seleccionados por los jóvenes. Tras concluir este proceso, se avanzó a la tercera fase, donde se hicieron públicos los resultados. En este evento, participaron todos los agentes implicados, incluyendo a los jóvenes, las escuelas, asociaciones y ciudadanos, y se colocaron señales identificativas en los espacios elegidos.
Este programa no solo busca mejorar la calidad de vida en Zumarraga, sino que también pretende establecer un modelo a seguir para otras localidades, promoviendo la salud pública y una convivencia más saludable. La colaboración entre generaciones y la implicación activa de los jóvenes son elementos clave en esta iniciativa, que refleja un compromiso colectivo hacia un futuro más saludable.



























































































