La festividad de Santa Águeda se celebra de manera especial en varios municipios de Gipuzkoa, como Azkoitia, Elgoibar, Arrasate y Errenteria. En esta ocasión, los escolares de Azkoitia salieron a las calles para participar en una tradición que busca «despertar» a la tierra mediante el uso de makilas, unos bastones típicos que simbolizan la conexión con la naturaleza.
La víspera de esta festividad se convierte en un momento de gran significado cultural para la comunidad, donde los niños, acompañados de sus profesores, recorren las localidades con entusiasmo. Este evento no solo representa una práctica ancestral, sino que también fomenta la cohesión social y la identidad cultural entre los más jóvenes.
Las calles de Azkoitia se llenaron de color y alegría, con los escolares al frente, haciendo sonar sus makilas al ritmo de canciones tradicionales. Este acto recuerda a los habitantes la importancia de sus raíces y tradiciones, en un contexto donde la cultura local juega un papel fundamental en la vida de la comunidad.
En Elgoibar, la celebración también tuvo lugar en diferentes caseríos, donde los vecinos se unieron para disfrutar de la música y la danza, marcando así el inicio de una festividad que atrae a visitantes de la comarca. La participación activa de los ciudadanos demuestra el compromiso con la preservación de las tradiciones, a la vez que se busca integrar a las nuevas generaciones en estas costumbres.
Esta celebración, que tiene lugar año tras año, subraya la relevancia de mantener vivas las tradiciones locales. Las makilas son más que un simple instrumento; son un símbolo que representa la historia, la cultura y el amor por la tierra. En un momento en que la globalización puede hacer que se pierdan costumbres, actos como estos son esenciales para recordar de dónde venimos.
La festividad de Santa Águeda también promueve un sentido de comunidad y pertenencia, reforzando los lazos entre los vecinos. Con eventos como este, se genera un espacio propicio para el diálogo intergeneracional, donde los mayores pueden transmitir sus conocimientos y experiencias a los más jóvenes, asegurando que la tradición perdure en el tiempo.
En resumen, la celebración de la víspera de Santa Águeda en Gipuzkoa representa un punto de encuentro entre generaciones, donde la música, la danza y la cultura se entrelazan. La participación de los escolares en este evento no solo fortalece la identidad cultural, sino que también invita a toda la comunidad a reflexionar sobre la importancia de cuidar y valorar las tradiciones que nos definen. De este modo, los habitantes de Azkoitia, Elgoibar, Arrasate y Errenteria continúan celebrando su historia y su conexión con la tierra.
































































































