El Día de Reyes ha traído consigo un espectáculo inusual en Gipuzkoa, donde la nieve ha cubierto diversas localidades, especialmente en el interior y el oeste del territorio. Lugares como Bidania-Goiatz y el puerto de Urraki, situado a 679 metros de altitud, se han visto transformados por un manto blanco que ha encantado a residentes y visitantes.
La nieve ha alcanzado cotas sorprendentemente bajas, entre 100 y 200 metros, lo que ha permitido que muchas áreas cercanas a la costa también se vean afectadas, brindando imágenes pintorescas de paisajes nevados en la provincia. Los habitantes han salido a disfrutar del invierno, capturando fotos y compartiendo momentos de alegría en un entorno que se presenta de forma diferente en esta época del año.
La situación meteorológica ha sorprendido a muchos, pues no es común ver tal acumulación de nieve en estas áreas. La combinación de temperaturas y condiciones climáticas ha sido ideal para que el fenómeno se produzca, generando un ambiente festivo y nostálgico en este día tan señalado.
En diversas localidades, niños y adultos han aprovechado la oportunidad para jugar con la nieve, construyendo muñecos y lanzando bolas, mientras que algunos establecimientos han tenido que lidiar con la acumulación de nieve en sus accesos. Por ejemplo, en el restaurante Gure Ametsa, en Leintz Gatzaga, se han visto imágenes de un hombre limpiando la entrada, una escena que refleja los desafíos y encantos del invierno en esta región.
El impacto de la nieve en la vida cotidiana es significativo. Muchos negocios locales han experimentado un aumento en la afluencia de clientes que buscan disfrutar de la calidez de un café o un plato típico mientras admiran el paisaje invernal desde sus ventanas. De hecho, la gastronomía de Gipuzkoa se enriquece aún más con estos momentos, ofreciendo platos que evocan la tradición y el calor familiar.
Por otro lado, las autoridades locales han estado trabajando para garantizar la seguridad de las carreteras y el acceso a servicios esenciales. Aunque la nieve ha traído alegría, también ha generado complicaciones en el tráfico. Equipos de limpieza han estado operando en las vías más afectadas para asegurar que la circulación sea lo más fluida posible.
Las imágenes de este martes resonarán en la memoria colectiva de los gipuzkoanos, quienes ven en la nieve no solo un fenómeno meteorológico, sino también una oportunidad para reforzar lazos comunitarios y disfrutar de la belleza natural. Mientras la nieve empieza a derretirse, queda la esperanza de que el invierno aún tenga sorpresas por ofrecer en el resto de la temporada, recordando a todos la magia de la naturaleza en Gipuzkoa.





























































































