El Día de Reyes ha llegado con un aluvión de sorpresas en forma de regalos en los hogares de Gipuzkoa, pero también ha dejado su huella en el paisaje. Este domingo, los residentes se encontraron con un suave manto blanco que cubría las calles, resultado de las nevadas que comenzaron en la madrugada. Las primeras precipitaciones se sintieron en Donostia pasadas las 13:00 horas, ocasionando diversas complicaciones en la red viaria de la provincia.
La nevada ha afectado principalmente al interior y al oeste de Gipuzkoa, donde las temperaturas nocturnas han sido especialmente bajas. Se han registrado nevadas en localidades como Debagoiena, Debabarrena y Tolosaldea, donde los termómetros han bajado de cero, alcanzando mínimos que en algunos casos superan los -5 grados. En lugares como Tolosa, Bergara y Oñati, los habitantes han despertado a un paisaje invernal, aunque el grosor de la nieve es escaso.
La situación se ha intensificado a medida que la jornada avanzaba. En las principales ciudades, como Donostia e Irun, se han registrado momentos de nieve y aguanieve, aunque la acumulación ha sido mínima en aceras y carreteras. Sin embargo, en Berastegi, se ha registrado la temperatura más baja con -5,4ºC, seguido de otros puntos como Amundarain en Zaldibia y Añarbe, donde los valores han rondado los -4,1ºC y -3,9ºC respectivamente.
En cuanto a las carreteras, la autovía AP-15, que conecta Gipuzkoa con Nafarroa, ha mantenido su apertura, aunque operando con restricciones a un solo carril en cada sentido tras haber sido necesaria su clausura temporal para permitir el trabajo de las máquinas quitanieves. Las autoridades han instado a la ciudadanía a conducir con precaución y a evitar desplazamientos innecesarios durante la borrasca conocida como Francis.
Dos puertos de la red viaria de Gipuzkoa han experimentado complicaciones. El puerto de Arantzazu ha tenido que ser cerrado, mientras que en el puerto de Deskarga se ha hecho obligatoria la instalación de cadenas en los vehículos para poder transitar con seguridad.
Desde el punto de vista meteorológico, este lunes se prevé cielos muy nublados y precipitaciones débiles que podrían intensificarse localmente. La Agencia Vasca de Meteorología indica que, en la primera mitad del día, las lluvias serán más frecuentes en el oeste. Además, existe la posibilidad de tormentas y granizo, lo que añade un nivel de incertidumbre a la jornada. Las temperaturas permanecerán estables, pero ya se han observado heladas suaves incluso en zonas costeras.
A medida que se avance hacia la tarde, se espera que las precipitaciones se reduzcan, aunque la cota de nieve podría elevarse entre los 200 y 400 metros. Las rachas de viento del norte y noroeste también se harán notar, aunque se anticipa que su intensidad disminuirá a medida que avance el día.
En resumen, el Día de Reyes ha traído no solo la alegría de los regalos, sino también una significativa transformación del paisaje gipuzkoano, recordando a los ciudadanos la fuerza de la naturaleza en pleno invierno. A medida que se desarrolle la jornada, será fundamental seguir las recomendaciones de las autoridades para garantizar la seguridad en las carreteras y en los desplazamientos.





























































































