Iker Vicente ha dejado su huella en la historia de los herri kirolak tras lograr una notable victoria este sábado en Tolosa, donde se enfrentó a Eneko Otaño en un emocionante desafío. A pesar de comenzar el enfrentamiento con una desventaja de dos kanaerdikos, Vicente se alzó con el premio de 6.000 euros, marcando un hito al ser una de las pocas veces en la última década que se ha otorgado tal ventaja a un oponente. El aizkolari de Otsagabia completó su tarea en 51 minutos y nueve segundos, cortando un total de catorce troncos de 39,8 centímetros de diámetro y cuatro troncos de 53,1 centímetros, mientras que Otaño necesitó 53 minutos y 31 segundos para partir dos kanaerdikos menos.
Vicente demostró su habilidad al cortar troncos grandes, logrando deshacerse de los cuatro oinbikos en 19 minutos y 52 segundos, mientras que su rival tardó 25 minutos y 29 segundos al optar por abordar los troncos en una sola tanda. Ambos contendientes compartieron la madera, siendo notablemente difíciles los oinbikos de Vicente, quien comentó después que «puede ser que el tronco más duro que haya cortado en la plaza lo haya cortado aquí».
Otaño, por su parte, admitió que al tener que cortar la base de uno de los troncos, se sintió en desventaja, lo que afectó su rendimiento. La prueba se definió en un emocionante sprint final; al concluir su primera fila de cortes, Otaño tenía una ventaja de tres minutos y 38 segundos sobre Vicente, pero este último logró recuperar terreno y sobrepasar a su rival por más de dos minutos en la segunda parte del desafío.
Ambos aizkolaris mostraron su destreza en una fría tarde que no impidió que los aficionados se acercaran al evento en el coso tolosarra. Vicente adoptó una estrategia de cortar primero los oinbikos, mientras que Otaño comenzó con los kanaerdikos. Esta diferencia en el enfoque llevó a Vicente a enfrentarse a los troncos más grandes, donde encontró más dificultad, mientras que Otaño luchó con su fila de corte. Vicente completó su fila de cortes en un tiempo acumulado de 24 minutos y 11 segundos, mientras que Otaño tardó 20 minutos y 33 segundos en cortar los suyos.
Otaño, al darse cuenta de la dureza del segundo oinbiko, decidió iniciar su corte en ese tronco, lo que lo llevó a un atasco que le costó casi nueve minutos. Vicente, en cambio, capitalizó esta situación y comenzó a distanciarse, logrando cortar el penúltimo oinbiko en un tiempo acumulado de 28 minutos y 45 segundos, frente a los 29 minutos y 35 segundos de su rival. Aunque Otaño logró reducir la diferencia en el último tronco, no pudo evitar que Vicente mantuviera una ventaja decisiva, acercándose al final con un margen de 22 cortes.
Vicente, al llegar a los últimos troncos, mostró un ritmo acelerado, aunque el cansancio ya era evidente en ambos competidores. Finalmente, el aizkolari navarro levantó los brazos entre el clamor del público, que aplaudía y celebraba su victoria mientras las luces de las cámaras iluminaban la escena al caer la tarde. Este enfrentamiento no solo cumplió con las expectativas de los aficionados, sino que tuvo lugar en una plaza de toros de Tolosa que registró una gran afluencia de público, incluyendo reconocidos aizkolaris y pelotaris.
Con esta victoria, Iker Vicente reafirma su dominio en los herri kirolak, acumulando no solo cuatro campeonatos de Euskal Herria consecutivos y once títulos de Navarra, sino también triunfos en las cuatro apuestas recientes que ha disputado. Eneko Otaño, aunque ha sufrido derrotas ante Vicente y otros competidores, continúa siendo un fuerte rival al haberse impuesto a otros destacados aizkolaris. La competencia en este deporte sigue viva, con un creciente interés por parte de la afición que se traduce en eventos con gran participación y expectativas.





























































































