Las seis selecciones de Euskadi que han participado en los Campeonatos de España de Selecciones Autonómicas (CESA) en Catalunya han regresado a casa con un balance mixto. Cuatro equipos han avanzado más lejos en la competición de lo que lo hicieron al inicio, destacando la notable actuación del equipo juvenil femenino, que ha alcanzado la final por cuarta vez consecutiva.
La delegación vasca se había planteado varios objetivos antes de su viaje a Catalunya. Uno de los principales era repetir su lucha por las medallas en las categorías juveniles, mientras que las selecciones que empezaron en la Copa de España buscaban recuperar su categoría en el campeonato. Sin embargo, el torneo ha demostrado ser un reto considerable.
Este evento es conocido por su complejidad, siendo solo dos las comunidades autónomas que han logrado que sus seis equipos lleguen al final del campeonato: Catalunya y Galicia. Otras comunidades como Andalucía, Madrid y Valencia han tenido cinco participantes en la máxima categoría. Euskadi, junto con Canarias, ha cerrado la clasificación con solo dos selecciones, mientras que diversas otras comunidades han pasado sin representantes en esta competición.
Éxito del juvenil femenino
El equipo juvenil femenino ha sido el gran protagonista del CESA para Euskadi. Iniciando su camino en el grupo B, lograron vencer a Galicia, Nafarroa y Canarias, lo que les permitió avanzar a los cuartos de final. Allí, superaron a Madrid con una clara victoria. En las semifinales, el combinado dirigido por Mikel Alzaga mostró una defensa sólida que les permitió derrotar a la selección anfitriona, Catalunya.
A pesar de su destacado rendimiento, el oro se les escapó en la final contra Valencia, con un resultado de 29-32. Las jugadoras como Iraia Berroeta y Elene Fresco se han destacado en la faceta goleadora, continuando así la racha de medallas de plata que acumulan en los últimos años.
Desafíos del juvenil masculino
Por otro lado, el equipo juvenil masculino no pudo cumplir las expectativas, logrando tres derrotas que les llevaron a descender a la Copa de España. Sin embargo, en esta segunda categoría, lograron una notable recuperación, ganando tres partidos consecutivos, incluido el enfrentamiento final contra Cantabria, lo que les otorgó el título de campeones de la Copa.
Las actuaciones individuales de jugadores como Markel Errasti y Enaitz Gurrutxaga fueron clave en este éxito. A pesar del descenso inicial, el equipo mostró una gran capacidad de recuperación y espíritu competitivo.
La selección cadete femenina también participó en el campeonato, finalizando en el quinto puesto, un avance respecto a la edición anterior. Tras una derrota en su primer partido, supieron sobreponerse y ganaron dos encuentros, pero una caída en cuartos de final les relegó a la lucha por posiciones inferiores, donde finalmente lograron vencer a Madrid para terminar en una más favorable posición.
En cuanto al cadete masculino, que no logró revertir su descenso del año anterior, consiguió dos victorias en la fase de grupos. Aunque no alcanzaron el ascenso, cerraron su participación con tres triunfos que les aseguraron el título de la Copa, destacándose en este torneo.
En las categorías infantiles, el equipo femenino comenzó con una victoria clara, pero no logró mantenerse en la lucha por el ascenso, cayendo en semifinales. Repetir el puesto del año anterior fue su resultado final, mientras que el equipo masculino también concluyó su participación en la Copa, logrando un cuarto puesto similar al de la edición anterior, a pesar de algunas derrotas duras.
El desempeño en estos campeonatos resalta el talento y la competitividad del deporte en Euskadi, donde cada equipo ha mostrado tanto mérito como determinación. A pesar de los desafíos, el futuro parece prometedor para estas selecciones, que seguirán trabajando para mejorar y alcanzar nuevos logros en el ámbito nacional.





























































































