El joven errenteriarra Oier Arraztio ha conseguido convertir su pasión por el deporte en una profesión a través de su proyecto MaratónConDesnivel. Desde Errenteria, este emprendedor ayuda a corredores de montaña a prepararse para retos que se llevan a cabo en lugares emblemáticos como el Teide, los Pirineos y la Gran Muralla China. Actualmente asesora a más de veinte atletas, un notable crecimiento desde los tres que tenía en septiembre, lo que evidencia el buen desarrollo de su actividad.
A pesar de que Arraztio reconoce que su proyecto está en una etapa gratificante, los principios fueron desafiantes, caracterizados por arduo trabajo y dedicación. Aunque se formó en el Grado de Magisterio, tenía claro que no se dedicaría a esa profesión. Tras la pandemia, encontró en la montaña un deporte que, a pesar de sus dificultades, resulta muy adictivo. “Comencé a entrenar a personas cercanas y, al obtener buenos resultados, decidí realizar un Máster de Alto Rendimiento para poder ofrecer un servicio más profesional”, comenta. Su camino incluyó trabajar en un supermercado y estudiar intensamente, un sacrificio que ahora considera valioso, ya que le permite hacer lo que realmente le apasiona.
En cuanto a la atención a sus deportistas, Arraztio enfatiza que es crucial adaptar los entrenamientos a cada persona. “Todos tenemos un nivel diferente en la montaña y es fundamental tenerlo en cuenta, así como el contexto familiar y laboral”, señala. Además de la planificación de entrenamientos, también ofrece asesoría sobre nutrición, asegurando que sus atletas estén preparados para las exigencias de las carreras. “Es vital programar las ingestas de agua y alimentos durante las pruebas, ya que la energía se agota rápidamente”, explica.
El enfoque de Arraztio va más allá de simples esquemas semanales. Mantiene el contacto constante con sus corredores, revisando su progreso y ajustando los planes según sus necesidades. “Si hay descontento, lo analizamos juntos para encontrar soluciones y retomar el objetivo”, afirma. Sin embargo, el entrenador también es realista respecto a las expectativas de los deportistas. “No se puede pasar de estar en el sofá a correr una maratón de montaña de la noche a la mañana”, advierte.
La paciencia es una de las virtudes que Arraztio destaca como esencial en el proceso de entrenamiento. “Prepararse para una prueba tan dura requiere sacrificios, y es importante disfrutar de la vida fuera de la carrera, ya que no todos viven de correr”, añade. Este equilibrio permite a los atletas formarse adecuadamente sin caer en la obsesión.
Otro aspecto importante de MaratónConDesnivel ha sido la utilización de las redes sociales. Inicialmente, Arraztio se sintió tímido al compartir contenido en su Instagram, pero comprendió que era una herramienta necesaria para dar a conocer su proyecto. Actualmente, cuenta con más de ocho mil seguidores, a quienes ofrece consejos y motivación. “Las redes han sido una gran ayuda, pero también pueden ser perjudiciales si se utilizan de manera errónea. A menudo, la gente entrena no solo por pasión, sino para mostrar su desempeño”, reflexiona.
Arraztio también menciona que su propia relación con las redes lo llevó a momentos de obsesión, al compararse con otros corredores. “Es crucial que cada uno corra porque realmente disfruta, no para demostrar nada a los demás”, concluye. La historia de Oier Arraztio no solo representa un ejemplo de superación personal, sino que también destaca la importancia de la comunidad en el deporte, donde el apoyo mutuo puede marcar la diferencia en el camino hacia los objetivos.
































































































