El objetivo de acercar el sistema Mugi a personas en situación de exclusión social ha sido alcanzado gracias a la colaboración entre el Gobierno Vasco y la ONG SOS Racismo. La diputada de movilidad, Azahara Domínguez, ha explicado que esta iniciativa permite financiar la adquisición y recarga de tarjetas MUGI anónimas, las cuales son gestionadas por SOS Racismo entre sus beneficiarios.
Domínguez se trasladó a Errenteria para conocer de primera mano las instalaciones de la ONG y dialogar con sus responsables y los usuarios que reciben esta ayuda. En sus declaraciones, destacó la importancia de apoyar a entidades como SOS Racismo, enfatizando que estas iniciativas garantizan a las personas el acceso a servicios médicos y oportunidades laborales.
El transporte público, según la diputada, es un derecho esencial que asegura el acceso a otros derechos fundamentales, como la salud, la educación, el trabajo y el ocio. Este tipo de iniciativas buscan promover la igualdad de oportunidades en la región.
Durante su intervención, Domínguez comparó la situación de Gipuzkoa con otras partes del mundo, afirmando que el compromiso local se centra en construir una sociedad más solidaria, donde cada persona tenga la posibilidad de desarrollarse con dignidad.
En el encuentro, Garazi Montuschi, responsable de SOS Racismo, subrayó que el apoyo recibido es “una ayuda fundamental” para los jóvenes migrantes que han podido acceder a centros de formación y de salud gracias a la tarjeta MUGI. Además, ha facilitado la realización de gestiones como acudir a consulados para tramitar documentación.
La tarjeta también ha permitido que los beneficiarios participen en actividades sociales y de ocio, lo que resulta clave para su integración. En concreto, cerca de 200 jóvenes están disfrutando de estas oportunidades, que se han coordinado con la Red Ciudadana de Acogida.
Es importante señalar que tanto la Diputación como SOS Racismo colaboran en otros proyectos relevantes. Uno de estos es Urretxindorra, un programa de mentoría social dirigido a preadolescentes en riesgo de exclusión y de origen migrante. Este proyecto, que cuenta con la participación voluntaria de estudiantes universitarios y de ciclos superiores, se centra en el desarrollo personal de los jóvenes.
Isaac Palencia, director de Promoción Cultural y Juventud de la Diputación, ha indicado que actualmente un total de 40 menores se benefician de esta iniciativa, que este año celebra su 12ª edición. Estos esfuerzos colaborativos resaltan la importancia de la inclusión social y el acceso a recursos para todos los ciudadanos.
El trabajo conjunto entre el Gobierno Vasco y organizaciones como SOS Racismo no solo ayuda a los beneficiarios a superar barreras, sino que también crea un ambiente más cohesionado y solidario en la sociedad gipuzkoana. Este tipo de acciones son fundamentales para garantizar que el transporte público y otras facilidades sean accesibles para todos, contribuyendo así a una comunidad más equitativa.





























































































