El bidegorri de la Avenida Navarra en Errenteria ha iniciado su proceso de transformación. Las obras comenzaron esta semana y se llevarán a cabo en dos fases. La primera fase incluye trabajos en la plaza Arditurri, Alaberga, y en la zona de Matxain, abarcando desde la plaza Santa Clara hasta el puente de Papresa. La segunda fase se centrará en el área que va desde la plaza Fernández de Landa hasta la parada del autobús que accede al centro Niessen.
El presupuesto destinado a esta obra es de 402.528,29 euros, y su financiación proviene de los fondos europeos FEDER. La empresa Otegui Gaztañaga SL. ha sido seleccionada para llevar a cabo estos trabajos, que se estima durarán aproximadamente 18 semanas. Durante este periodo, se informará a los ciudadanos sobre posibles afecciones en las zonas intervenidas, asegurando la comunicación constante con la comunidad.
Este tipo de proyectos no solo busca mejorar la infraestructura urbana, sino también fomentar el uso de transportes sostenibles, alineándose con la creciente demanda por espacios más accesibles y respetuosos con el medio ambiente. La transformación del bidegorri es parte de un esfuerzo más amplio por revitalizar espacios públicos en Gipuzkoa, ofreciendo alternativas que favorecen la movilidad activa y reducen el uso de vehículos a motor.
El Gobierno Vasco ha manifestado su compromiso con iniciativas que promuevan una mejor calidad de vida en entornos urbanos. Este tipo de intervenciones también contribuyen al atractivo turístico de la región, buscando potenciar el turismo sostenible y responsable. Con una creciente conciencia sobre la importancia de la sostenibilidad, proyectos como el del bidegorri en Errenteria se presentan como ejemplos de cómo se pueden transformar las ciudades hacia un futuro más verde.
La participación ciudadana es clave en este tipo de obras, y desde el ayuntamiento se espera que los vecinos se involucren y aporten sus opiniones durante el desarrollo del proyecto. La adecuación de los espacios públicos no solo implica la mejora estética, sino también la creación de un entorno más funcional y amigable para todos los usuarios, incluyendo peatones y ciclistas.
Con la finalización de esta obra, se espera que la Avenida Navarra se convierta en un modelo a seguir en Gipuzkoa. El objetivo es que estas iniciativas sirvan de ejemplo para futuras intervenciones en otras localidades, donde la mejora de la infraestructura va de la mano con el respeto por el medio ambiente y la calidad de vida de los ciudadanos.































































































