El tenor Xabier Anduaga ha recibido con gran emoción el prestigioso Tambor de Oro durante una ceremonia celebrada en el Ayuntamiento de San Sebastián. La entrega del galardón tuvo lugar en un ambiente festivo, lleno de familiares, amigos y autoridades, quienes se unieron para celebrar el reconocimiento a este artista que ha llevado el nombre de la ciudad a lo más alto del panorama cultural internacional.
Anduaga, quien creció en Donostia, se mostró visiblemente emocionado mientras el alcalde, Jon Insausti, le daba la bienvenida. En su discurso, Insausti destacó la trayectoria del tenor y su conexión con la ciudad. “Eres un donostiarra universal que refleja el espíritu vibrante de nuestra comunidad”, afirmó, enfatizando la humildad y dedicación de Anduaga, que ha logrado “elevar el nombre de Donostia al cielo de la cultura internacional”.
La ceremonia se convirtió en un homenaje a las tradiciones y a la música, con un emotivo cierre donde el Orfeón Donostiarra sorprendió a Anduaga al interpretar la habanera “Parte Vieja donostiarra”. Este momento destacó la importancia de la música en la vida del tenor, quien ha forjado su carrera con esfuerzo y disciplina desde su infancia, cuando comenzó a cantar en el Orfeón txiki a los ocho años.
Durante su intervención, el artista recordó que el arte y la cultura son herramientas poderosas para unir a las personas. “Este premio habla de la cultura, del arte y del poder que tiene para unirnos”, afirmó Anduaga, quien también reflexionó sobre la época actual, donde la sensibilidad y la escucha son más necesarias que nunca. Consciente de su responsabilidad, el tenor se comprometió a seguir trabajando con respeto y dedicación, y a estar al lado de la juventud, a quienes considera la fuerza del futuro de la ciudad.
La gala fue un momento de celebración no solo por el premio, sino también por el impacto que Anduaga ha tenido en el mundo de la ópera. La crítica internacional ha elogiado sus actuaciones, incluyendo una memorable en el Metropolitan Opera House, donde su interpretación de “La furtiva lágrima” fue calificada como un instante mágico que hizo detener el tiempo.
Al final de la ceremonia, Anduaga agradeció a su familia y amigos por su apoyo incondicional, resaltando que lo más valioso de su trayectoria es poder compartir sus logros con quienes ama. “Lo importante no es lo que uno consigue, sino con quién lo comparte”, expresó el galardonado, dejando claro que sus raíces en Donostia son fundamentales en su vida y carrera.
La ceremonia culminó con la actuación de la Tamborrada de la Unión Artesana, que resonó en el Salón de Plenos, llenando el ambiente de fervor festivo. Este evento no solo conmemoró el reconocimiento a Anduaga, sino que también fue un recordatorio de la riqueza cultural de la ciudad y del papel fundamental que la música y las tradiciones juegan en la vida comunitaria.
El reconocimiento de Anduaga como un referente de la cultura donostiarra y su compromiso con las nuevas generaciones subrayan la vitalidad de Donostia como un lugar que no solo aprecia la cultura, sino que también la promueve y la alimenta. Sin duda, su trayectoria continúa inspirando a muchos, demostrando que el talento y la dedicación pueden llevar a uno a alcanzar sus sueños.





























































































