El sindicato ESAN ha expresado su preocupación por la situación crítica en la comisaría de la Ertzaintza ubicada en el barrio de Ondarreta, Donostia, actualmente en proceso de reformas. Estas obras han llevado a la habilitación de barracones que, lamentablemente, presentan problemas de filtraciones y humedades, lo que podría afectar la salud de los agentes que utilizan estas instalaciones.
Un vídeo divulgado por el sindicato muestra el vestuario femenino inundado debido a las filtraciones. En la grabación se puede observar cómo el agua ha cubierto el suelo, a pesar de contar con un deshumidificador. Este incidente, que ocurrió el pasado lunes, ha sido calificado como «grave y objetivable» por el sindicato, que ya había alertado previamente al Departamento de Seguridad sobre la posibilidad de inundaciones ante la previsión de lluvias.
Desde ESAN, lamentan que no se hayan tomado medidas efectivas para prevenir esta situación, lo que ha derivado en que los agentes deban trabajar en condiciones que amenazan su salud y seguridad física. Acusan a la gestión de las obras de ser deficiente y de no implementar «medidas preventivas reales».
Fuentes del Departamento de Seguridad han señalado que las filtraciones son consecuencia de las obras de urbanización de la acera y aseguran estar trabajando en solucionar el problema. Las reformas tienen como objetivo mejorar la eficiencia energética del edificio, que lleva más de 30 años en funcionamiento, su accesibilidad y adecuarse a las nuevas exigencias surgidas a lo largo del tiempo. Para compensar el espacio que se perdería durante las obras, se han instalado barracones en el exterior, donde actualmente se están produciendo las filtraciones.
El sindicato ya había recibido críticas por parte de otros grupos, como ErNE y SIPE, este último ha llevado incluso la denuncia a la Inspección de Trabajo. Esta situación, según denuncian, es una normalidad inaceptable en la que la Ertzaintza trabaja entre filtraciones y condiciones inapropiadas. “Esto no es una incidencia: es una negligencia”, afirman desde ESAN, haciendo alusión al incumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
ESAN ha exigido el «cierre inmediato de los vestuarios afectados» y el «traslado provisional de su uso» a espacios alternativos que garanticen la seguridad de los agentes. El sindicato advierte al departamento que dirige Bingen Zupiria que si se produce un accidente, «no será una sorpresa; será una responsabilidad directa». Además, han manifestado su intención de considerar acciones administrativas, preventivas y legales para responsabilizar a quienes permitan esta situación, subrayando que la salud laboral no debe ser objeto de negociación.
La situación en la comisaría de Ondarreta refleja la necesidad urgente de abordar los problemas estructurales y de seguridad en las instalaciones de las fuerzas de seguridad. La mejora de estas condiciones no solo es un requisito legal, sino que también es fundamental para garantizar la integridad de quienes trabajan en la protección de la ciudadanía. Las críticas de los sindicatos resaltan la importancia de que el Gobierno Vasco tome cartas en el asunto y actúe de manera preventiva para evitar que situaciones como esta se repitan en el futuro.































































































