La trayectoria de Mohamed Arab, conocido popularmente como Moha, es un claro ejemplo de integración en la cultura de Donostia, especialmente en el ámbito gastronómico. Originario de Argel y con un recorrido profesional que abarca más de tres décadas en la ciudad, Moha ha hecho de su bar, Itxaropena, un referente en la cocina tradicional vasca. Desde su llegada a España, el idioma fue su primera barrera, la cual superó trabajando y aprendiendo en cada experiencia.
En el año 2021, Itxaropena ganó el primer premio en el Campeonato de Pintxos, Banderillas y Cocina en Miniatura de Gipuzkoa, un hito que resalta el compromiso y la calidad de su propuesta culinaria, liderada por Najat Kadouri. Tal éxito se suma a la distinción que Moha obtuvo recientemente en el Concurso de Quesos de Ordizia, donde adquirió media pieza del queso ganador, lo que refleja su dedicación al producto local y de calidad.
Moha llegó a Donostia con el deseo de escapar de la violencia y el miedo que caracterizaban su vida en Argel. Un viaje impulsado por la necesidad de encontrar un nuevo hogar lo llevó a la Parte Vieja, donde se enamoró del ambiente y decidió quedarse. «Me quedo unos días», fue su idea inicial, pero la ciudad se convirtió en su residencia permanente. A los 18 años, comenzó su aventura en la hostelería, primero como aprendiz con un pintor y luego en la cocina de un bar, donde empezó a forjar su camino.
Desde sus inicios, el trabajo en la barra le enseñó a comprender el ritmo y el trato con los clientes, habilidades fundamentales en su carrera. Su experiencia en la Parte Vieja, un auténtico aula de aprendizaje cotidiano, le permitió adquirir conocimientos sobre el producto y el mercado local. A través de la observación y la práctica, Moha ha logrado implementar un criterio de compra que se ajusta a la oferta de temporada y a los gustos de su clientela.
La apertura de Itxaropena entre 2019 y 2020 se vio marcada por la pandemia, un reto más que se sumó a su deseo de ofrecer un espacio donde la cultura vasca se respete y se integre. En su bar, Moha asegura que «el de casa está en su casa y el turista es un invitado», una filosofía que promueve un servicio cálido y cercano.
La oferta gastronómica de Itxaropena destaca por su uso de ingredientes de calidad, incluyendo setas, espárragos de Navarra y pescados frescos. Moha enfatiza la importancia de adaptar su carta al mercado, priorizando siempre los productos de temporada. «Cada mañana se mira lo que llega y se decide,» explica, enfatizando su dedicación a mantener un estándar elevado en su cocina.
El trabajo en equipo es otro pilar de su éxito. Najat Kadouri, su jefa de cocina, comparte su visión y contribuye a la calidad de los platos ofrecidos. «Itxaropena se sostiene con equipo. Y Najat sostiene mucho», afirma Moha, resaltando la colaboración y el respeto mutuo en su relación laboral.
La historia de Moha es una inspiradora narrativa de esfuerzo, dedicación y amor por la gastronomía local. Su recorrido, desde un joven en busca de oportunidades hasta convertirse en un referente de la cocina vasca, refleja la esencia de la integración cultural en Gipuzkoa. A medida que mira hacia el futuro, Moha se muestra comprometido con mantener la calidad de su bar y seguir ofreciendo un servicio excepcional, reafirmando que su pasión por el buen producto y la hospitalidad son el verdadero corazón de su negocio.































































































