Las vacaciones de Semana Santa han comenzado y, a pesar de las inclemencias del tiempo, numerosas personas están llegando a Gipuzkoa para disfrutar de su gastronomía. Entre ellas, las jóvenes catalanas Julia Serralta y Olga Camps han decidido visitar Donostia con el objetivo de «comer, beber y pasear», aunque lamentan no poder acceder a la playa como inicialmente pensaban debido a la lluvia.
El interés por la oferta gastronómica también se refleja en la cuadrilla de Castellón formada por Andrea Martínez, Cristina Miralle y Naiara Hidalgo. «Llegamos este miércoles y estamos paseando por la Parte Vieja porque queremos ir de pintxos, aunque no sabemos a dónde ir», comentó Martínez, mientras se encontraban a las puertas del bar La Viña.
La mayoría de los turistas que han elegido Donostia para esta Semana Santa provienen de otras comunidades autónomas de España, aunque también hay visitantes de otros países. El filipino Bryan Reforma, que se encuentra en la ciudad desde hace una semana, expresó: «Habíamos escuchado que aquí llovía mucho, pero no nos esperábamos que fuera para tanto. De todas formas, como la comida es buena, el mal tiempo pasa a un segundo plano».
A pesar de que la gastronomía es el principal atractivo, algunos turistas también valoran el entorno natural. Las malagueñas Eva Gómez y María Ángeles, acompañadas de su amiga Clara Gabirondo, comentaron que «las vistas son increíbles; nos encanta el contraste del mar con la montaña, pero con la lluvia hay muchos planes que no vamos a poder hacer». Por su parte, Fuencisla Martínez, que viaja con tres amigas, se dirige a Biarritz después de pasar tres días en Donostia, destacando que «lo mejor es La Concha y la comida».
Los visitantes también expresan su intención de explorar otros lugares de Gipuzkoa. Un grupo valenciano mencionó que «este fin de semana queremos ir a Zumaia porque hemos visto que el tiempo va a mejorar. Quizá así podamos bajar a la playa».
El turismo familiar tiene un enfoque diferente, ya que se inclina más hacia la visita de monumentos. Jonaida Marina, procedente de Cataluña y en su primer viaje a Donostia con su marido y sus tres hijos, señaló: «Hemos venido a conocer la ciudad y ver los lugares más emblemáticos. Esta mañana hemos visto la Catedral del Buen Pastor, el puente de María Cristina y el entorno del hotel María Cristina y el teatro Victoria Eugenia. A la tarde queremos ir al Aquarium».
Asimismo, hay quienes regresan para aprovechar al máximo la oferta turística. Este es el caso de la familia madrileña de José María González, que está alojada en Getaria y menciona que «lo que más nos ha gustado ha sido el Museo Balenciaga. Donostia nos encanta por la naturaleza, pero no vamos a poder subir a Igeldo por la lluvia».
Con la llegada de más turistas a Gipuzkoa, la combinación de la rica gastronomía local y los bellos paisajes, aunque empañados por el mal tiempo, continúan siendo los principales motores que atraen a los visitantes. Sin duda, se espera que con el cambio de clima, más personas puedan disfrutar plenamente de lo que esta región tiene para ofrecer en un futuro próximo.




























































































