Alrededor de 12.00 horas de este mediodía, miles de personas se han congregado en Donostia para participar en una manifestación con motivo del 8M, el Día Internacional de la Mujer. La marcha ha comenzado en el túnel del Antiguo y ha culminado en el Boulevard, donde se ha leído un comunicado ante la multitud. Este evento ha reunido tanto a mujeres como a hombres, quienes han mostrado su apoyo al movimiento feminista en un ambiente de unidad y reivindicación.
Durante el trayecto, que ha tomado aproximadamente 40 minutos y 4 segundos, los asistentes han exhibido pancartas con mensajes creativos. El lema principal de la manifestación ha sido: “Otro mundo desde el feminismo: frente a los sistemas de dominación, lucha y organización”. Además de las consignas feministas, también se han escuchado gritos en contra de la guerra, el racismo y la opresión a las mujeres, así como llamados a la implicación de los hombres en esta lucha.
En el evento han participado diversas figuras políticas, incluyendo a la diputada general, Eider Mendoza, y la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria. También se ha contado con la presencia de miembros del PNV, EH Bildu, PSE-EE y Elkarrekin Gipuzkoa, lo que refleja un amplio respaldo institucional. Entre los asistentes se ha destacado la participación de personalidades como el actor Eneko Sagardoy y el popular personaje de la televisión, Porrotx.
La manifestación ha sido un punto de encuentro para diferentes corrientes del feminismo, que han demostrado que sus intereses comunes superan a las diferencias. Un grupo de mujeres ha sorprendido con una pancarta que decía: «Ama, gaur ez nabil Kaletik Bakarrik”, un gesto que ha resonado entre los participantes y que ha simbolizado el espíritu de la marcha.
Asimismo, las voces de quienes abogan por el abolicionismo de la prostitución han sido escuchadas, destacando la necesidad de un enfoque más radical en la lucha por la igualdad. Este grupo ha marchado junto al Victoria Eugenia, expresando su desacuerdo y pidiendo un cambio real en la percepción social sobre la prostitución.
A lo largo del recorrido, se ha podido apreciar que la manifestación ha atraído a cientos de hombres y familias enteras, quienes han participado en un entorno de camaradería y respeto. El clima también ha acompañado la jornada, permitiendo a los asistentes disfrutar de una experiencia memorable en un día que busca visibilizar las problemáticas que enfrentan las mujeres.
La manifestación del 8M no solo ha sido un acto de reivindicación, sino también una celebración de la solidaridad y el empoderamiento. A medida que avanza el tiempo, es fundamental que estas movilizaciones continúen sirviendo como plataformas para discutir y abordar las injusticias que persisten en la sociedad. El compromiso de todos los sectores, tanto hombres como mujeres, será clave para avanzar hacia un futuro más equitativo.

































































































