El movimiento feminista ha vuelto a llenar las calles de Gipuzkoa con motivo del Día Internacional de las Mujeres, que este año se conmemora el 8 de marzo. Miles de personas han participado en diversas movilizaciones a lo largo de este domingo, convirtiendo estas manifestaciones en un claro reflejo de la fuerza del movimiento feminista en Euskadi, caracterizado este año por una notable pluralidad.
La manifestación principal comenzó poco después de las 12.00 horas, partiendo del túnel de El Antiguo en Donostia. Bajo el lema «Otro mundo desde el feminismo. Frente a los sistemas de dominación, lucha y organización», una multitud se unió al recorrido que atravesó el centro de la ciudad. La jornada, además de ser un espacio de reivindicación política, mantuvo un carácter festivo y combativo, facilitado por una meteorología favorable.
En paralelo, el movimiento Itaia organizó otra marcha que inició en el Boulevard. Con el grito «Gora borroka feminista!» (¡Viva la lucha feminista!), esta manifestación también transcurrió sin incidentes, destacando la presencia de un público diverso, incluyendo a jóvenes como Amaia Elizalde y Dorleta Arana, de 13 y 14 años, respectivamente. Ambas manifestantes expresaron: «Estamos aquí porque es necesario seguir el camino que emprendieron hace años muchas mujeres. No nos podemos permitir dar pasos atrás».
El movimiento feminista de Euskal Herria hizo hincapié en la importancia de fortalecer la organización colectiva como respuesta a lo que consideran múltiples formas de opresión. Según sus portavoces, «en el contexto actual a menudo se impone la deriva, la desesperación y el miedo, lo que podría llevar a una tendencia a la inmovilización».
A pesar de que el 8 de marzo cayó en domingo, lo que condicionó el formato de las protestas, las movilizaciones se llevaron a cabo mayoritariamente al mediodía en las capitales y en numerosas localidades. En Donostia, el bloque abolicionista se unió a otras organizaciones feministas en una manifestación conjunta, a diferencia de lo que ocurrió en otras ciudades como Bilbao. Este bloque, sin embargo, leyó su propio manifiesto un poco antes de integrarse en la marcha principal.
El ambiente presentó cierta incertidumbre antes del inicio de la manifestación, con momentos de tensión entre algunas participantes, según señalaban feministas veteranas. A pesar de esto, el recorrido transcurrió con normalidad, dejando imágenes destacadas como la de un joven que, a 100 metros de La Perla, sostenía un gran cartel que decía: «He pasado la noche en el calabozo y perdido la custodia de mi hijo por una denuncia falsa». Esta protesta pasó desapercibida para muchas de las asistentes, entre ellas la donostiarra Mila Fernández, quien comentó: «Estamos yendo para atrás, perdiendo muchas de las conquistas sociales».
Una hora después de iniciarse la manifestación, la cabeza del desfile llegó al Boulevard, donde se leyó un manifiesto en un contexto global marcado por la guerra, la desigualdad y diversas violencias. El movimiento feminista de Euskal Herria afirmó que hay razones de sobra para salir a la calle, indicando que «en nuestros pueblos y barrios también se aterrizan todas esas violencias». Asimismo, recordaron a Tatiana, una mujer asesinada en Sarriguren, enviando fuerzas a su suegra, quien resultó gravemente herida.
En esta jornada de movilización, el lema y la diversidad de voces reflejan las inquietudes y luchas que persisten en la sociedad, reafirmando el compromiso del movimiento feminista de seguir luchando por la igualdad y los derechos de las mujeres en Gipuzkoa y más allá.































































































