Este martes, miles de personas han salido a las calles de Euskadi para exigir un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) vasco de 1.500 euros. La huelga general, convocada por los sindicatos ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru, alcanzó su punto culminante con manifestaciones en las principales ciudades vascas durante el mediodía. En Gipuzkoa, se realizaron marchas en Donostia y Eibar, mientras que en la tarde se prevén protestas en varios municipios del territorio, destacando el impacto en los sectores de la industria y la educación.
En San Sebastián, una marcha comenzó a las 12:30 horas desde Pío XII, liderada por un camión de Hiru que portaba una pancarta con el lema «Gutxieneko soldata hemen erabaki, SMI 1.500 euros. Mejorar salarios para repartir la riqueza». A esa misma hora, grupos de manifestantes partieron desde Tabakalera, Anoeta y el barrio de El Antiguo, confluyendo en una única marcha que recorrió las principales calles del centro, culminando en el Boulevard. Según los sindicatos, la participación alcanzó las 30.000 personas. Por la tarde, se ha convocado otra manifestación a las 18:00 horas desde la plaza Cataluña de Gros.
Durante la movilización matutina, varios encapuchados causaron disturbios, volcando contenedores y derramando pintura roja en sucursales bancarias. En particular, se registraron incidentes en la oficina de la Hacienda foral en Amara, donde se podían leer lemas como «Oprimidos en el lugar de trabajo» y «Lucha para liberarlos» en euskara.
Los asistentes, portando ikurriñas y banderas de Palestina, así como emblemas de diversos sindicatos, corearon consignas como «Aquí se trabaja, aquí se decide», «La lucha es el único camino» y «Sueldos dignos para todos». Entre los manifestantes se encontraban representantes de diferentes colectivos que reclaman mejoras en sus condiciones laborales, como trabajadoras de residencias de mayores, Servicios de Txingudi y otros sectores.
Asimismo, el Euskal Herriko Kontseilu Sozialista (EHKS), partido de GKS, llevó a cabo piquetes desde primera hora, manifestándose a las 11:00 horas desde el Boulevard donostiarra bajo el lema «Hedatu klase borroka» («Extender la lucha de clase»). En Eibar, se estima que unas 4.000 personas secundaron la manifestación a las 12:30 horas, convirtiéndose en una de las más masivas de los últimos años en la localidad.
El secretario general de ELA, Mitxel Lakuntza, junto al coordinador de LAB, Igor Arroyo, lideraron la marcha en Bilbao, que reunió a unas 45.000 personas según los sindicatos. Lakuntza declaró a los medios que la huelga es «un éxito evidente», enviando un mensaje político al Gobierno de Pradales, que ha rechazado la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para establecer un SMI propio. «Tienen que rectificar. Es injustificable que mantengan una posición contraria al salario mínimo entre profesionales», enfatizó.
Los representantes de ELA y LAB han insistido en que la patronal tiene la oportunidad de cambiar su postura la próxima semana con una nueva solicitud de negociación. «Estamos dispuestos a sentarnos a negociar, pero también a luchar, y hoy hemos demostrado que tenemos la fuerza para hacerlo», afirmó Arroyo. Lakuntza también se dirigió a Confebask, la patronal vasca, subrayando que la huelga demuestra que no se ha «pasado página» en la discusión sobre el SMI.
El Gobierno Vasco ha expresado su «respeto» por el derecho a la huelga, pero también ha destacado la preocupación por los incidentes registrados en Euskadi debido a los piquetes. En una rueda de prensa posterior al Consejo del Gobierno, el vicelehendakari segundo y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, condenó los «incidentes, enfrentamientos y destrozos» que han surgido a raíz de esta huelga.






























































































