La colaboración entre el Mallandain Ballet Biarritz y Donostia Kultura se refuerza con el lanzamiento de un nuevo proyecto transfronterizo denominado Larrun. Este esfuerzo, que se remonta a hace veinte años, fue presentado el pasado viernes en el contexto del mercado de artes escénicas de Donostia. La concejala de Cultura, Ana López, junto con el director de dFeria, Norka Chiapuso, y Marie Christine Rivière, representante del ballet, compartieron los detalles sobre la iniciativa, que ya tiene dos propuestas para 2026.
Las obras seleccionadas incluyen una creación de la coreógrafa Leïla Ka, reconocida por su trabajo con Beyoncé, así como una pieza del grupo Bilaka, con sede en Baiona. Rivière señaló que Larrun es un proyecto de largo recorrido y que el inminente cambio en la dirección del ballet, con la llegada de Martin Harriague en sustitución de Thierry Mallandain, no alterará el compromiso con esta iniciativa.
Este programa busca ofrecer apoyo financiero a los creadores de danza contemporánea y facilitar la conexión con programadores. Además, se ofrecerán residencias artísticas en Biarritz, así como oportunidades de intercambio con otros artistas. De esta manera, Larrun se posiciona como una plataforma innovadora para el desarrollo de la danza en la región.
Uno de los primeros resultados de este proyecto será el estreno de «Dirau» por parte de Bilaka, programado para el mes de mayo. Esta obra, concebida para espacios públicos, se inspira en la danza tradicional vasca y sus jauziak. En «Dirau», los intérpretes exploran la tradición a través de repeticiones y variaciones, buscando revelar su vitalidad y capacidad de transformación.
Por otro lado, la coreografía de Leïla Ka, que aún no tiene título, se presentará en noviembre. Esta creación está pensada para un grupo de diez bailarinas y se describe como una obra que integra la fuerza y la visceralidad de una manada. De esta manera, el proyecto Larrun no solo refuerza la colaboración entre instituciones, sino que también promueve la innovación y la creatividad dentro de la danza contemporánea.
La representación de la cultura vasca y su evolución a través de iniciativas como Larrun es crucial para el crecimiento del arte escénico en Gipuzkoa. Este tipo de proyectos subraya la importancia de la colaboración transfronteriza, fortaleciendo la identidad cultural de la región y ofreciendo a los artistas locales nuevas oportunidades para sobresalir en el panorama internacional.






























































































