El Gobierno Vasco ha anunciado que la construcción del nuevo edificio de consultas externas del Hospital Donostia, que forma parte de la ampliación de este centro sanitario, no comenzará hasta finales de 2031. Este retraso se debe a la necesidad de garantizar un aparcamiento adecuado, ya que la eliminación del actual aparcamiento en superficie podría generar problemas significativos para usuarios y trabajadores. Este edificio se sumará al futuro centro de protonterapia, que comenzará a atender pacientes a finales de 2027.
Inicialmente, el cronograma del Departamento de Salud contemplaba que las obras del nuevo edificio de consultas externas comenzaran en abril. Sin embargo, posteriormente se planteó iniciar los trabajos en primavera, lo que tampoco se ha cumplido. Se había informado en junio que las obras se aplazaban indefinidamente, y ahora se ha fijado el comienzo para 2031, como parte del programa de infraestructuras del Gobierno Vasco para esta y la siguiente legislatura.
El principal obstáculo para iniciar la construcción es la desaparición del aparcamiento actual, que es esencial para el funcionamiento del Hospital Donostia y el centro oncológico Onkologikoa. En marzo, se inauguró un aparcamiento provisional de 234 plazas, pero esta solución resulta insuficiente para atender el flujo diario de vehículos que acuden al hospital. Por ello, se prevé que antes de iniciar la construcción del nuevo edificio se busquen alternativas viables para el aparcamiento.
La nueva planificación de Osakidetza contempla finalizar primero la unidad de protonterapia y encontrar soluciones al problema del aparcamiento. Se ha planteado la reconfiguración de la parte delantera del Hospital Donostia, lo cual no solo afectaría a los espacios de estacionamiento existentes, sino también a los aparcamientos que se encuentran junto al vial del paseo Doctor Begiristain.
El Departamento de Salud ha subrayado que es crucial resolver el problema del aparcamiento antes de iniciar la construcción del nuevo edificio. Esta medida es necesaria para asegurar un acceso adecuado, mejorar la organización del tráfico y proporcionar suficiente espacio para la maquinaria y los materiales que se utilizarán durante la obra.
El futuro edificio de consultas externas será considerablemente más grande que el centro de protonterapia; mientras que este último ocupará 9.400 metros cuadrados, el nuevo edificio tendrá una superficie de 48.000 metros cuadrados. La estructura se distribuirá en nueve plantas, de las cuales cuatro estarán bajo rasante, tres de ellas destinadas a un aparcamiento subterráneo, que podría ser la solución al problema actual de aparcamiento. Las obras de este nuevo edificio se extenderán por un período de tres años desde su inicio.































































































