El bloque abolicionista ha sido objeto de denuncias por parte de Gipuzkoa Feminista Elkartea debido a las amenazas y agresiones que han sufrido sus integrantes en diversas ciudades. La organización ha señalado que, aunque en San Sebastián el hostigamiento ha sido menos visible que en otros lugares, se ha manifestado de manera más sutil. Las feministas abolicionistas participarán este domingo en la manifestación del 8M junto a otras agrupaciones feministas, una acción que contrasta con lo que ocurrirá en localidades como Bilbao.
La marcha en San Sebastián comenzará a las 12 horas y está prevista que salga del túnel del Antiguo. Las abolicionistas se reunirán a las 11.45 horas en el Reloj de Ondarreta, desde donde se unirán a la manifestación junto al Movimiento Feminista de Euskal Herria. A pesar de las tensiones, estas feministas reafirmaron su compromiso con los derechos humanos de mujeres y niñas.
El contexto en el que se desarrollará esta manifestación es el de un “creciente hostigamiento” hacia las defensoras del abolicionismo y el feminismo radical. Gipuzkoa Feminista Elkartea hace un llamado a la ciudadanía para que se una a las marchas, subrayando la importancia de ocupar el espacio público y defender los derechos de todas las mujeres.
Algunas de las feministas abolicionistas han denunciado que dentro del movimiento feminista se han llevado a cabo campañas de señalamiento en su contra, acusándolas de “putofobia” por oponerse al sistema prostitucional y de “transfobia” por mantener una visión feminista que ve el género como una estructura política de desigualdad basada en el sexo. Estas mujeres, algunas de ellas supervivientes de la explotación sexual, han insistido en la necesidad de defender un feminismo que no acepta las violencias del sistema prostitucional.
La manifestación del 8 de marzo en San Sebastián, que representa una de las principales acciones del movimiento feminista en la región, se enmarca en un momento crítico de la lucha por los derechos de las mujeres. Las abolicionistas buscan reafirmar su presencia en un evento que ha sido históricamente un espacio de reivindicación y resistencia. A medida que se acercan las celebraciones del 8M, las expectativas son altas y la participación ciudadana se considera fundamental para demostrar la unidad del movimiento feminista.
El hecho de que distintas organizaciones feministas se reúnan en una única manifestación en San Sebastián es un signo de colaboración y solidaridad, aunque las divisiones persisten en el seno del movimiento. La consejera María Ubarretxena ha indicado que es esencial fomentar un diálogo inclusivo que permita abordar las diversas visiones dentro del feminismo, a la vez que se rechaza la violencia y la hostilidad hacia cualquier grupo que defienda derechos humanos. Esta manifestación no solo busca visibilizar las luchas actuales, sino también construir un futuro donde todas las demandas feministas sean escuchadas y respetadas.
La cobertura mediática y la atención pública hacia los debates internos del movimiento son cruciales para crear conciencia sobre los derechos de las mujeres y la importancia de un feminismo que incluya diversas posturas. La manifestación del 8M se convierte, así, en un espacio para la reflexión y el fortalecimiento de una lucha que ha de continuar en el tiempo. La jornada del domingo no solo será un acto de protesta, sino también un momento de celebración por los logros alcanzados y un llamado a seguir avanzando en la conquista de derechos.


























































































