Este próximo domingo, 22 de marzo, más de 40 organizaciones se unirán a la convocatoria de la XXIX Martxa contra el Racismo y la Xenofobia, organizada por SOS Arrazakeria Gipuzkoa. La movilización comenzará a las 11:30 desde la Azoka de Trintxerpe y culminará en el Boulevard de Donostia aproximadamente a las 13:00. La protesta de este año se centrará en el derecho al empadronamiento, destacando que las dificultades administrativas se convierten en una barrera que margina a miles de personas, impidiéndoles acceder a servicios esenciales como la atención sanitaria o las ayudas sociales.
Los organizadores han adoptado la consigna «Sin padrón no existo», exigiendo a los ayuntamientos de Euskadi que adopten criterios comunes, mayor flexibilidad y transparencia en los procesos de empadronamiento. Según ellos, estas medidas son fundamentales para que el padrón funcione como un acceso a derechos básicos en lugar de un obstáculo. También advierten que la exclusión en los registros administrativos fomenta prácticas irregulares y complica la planificación de los recursos públicos disponibles.
La marcha no solo será un acto de protesta, sino que también incluirá un ambiente festivo con música y batucada, invitando a todos los ciudadanos a participar en favor de un padrón más inclusivo y social para todos los vecinos. La importancia de este evento radica en la necesidad de visibilizar la situación de aquellas personas que, por diversos motivos, no pueden empadronarse y, en consecuencia, quedan al margen de derechos fundamentales.
La actividad busca no solo concienciar sobre la problemática del empadronamiento, sino también generar un diálogo en torno a la inclusión social y a cómo las administraciones pueden facilitar el acceso a servicios básicos a toda la población. En este sentido, el Gobierno Vasco y los ayuntamientos jugarán un papel crucial en la implementación de cambios que propicien un acceso equitativo a derechos básicos.
La XXIX Martxa se convierte así en un punto de encuentro para aquellas personas que abogan por un modelo de sociedad más justo y solidario. Es un llamado a la acción que exige atención e implicación por parte de las instituciones, resaltando que la diversidad debe ser un valor a proteger y fomentar en la sociedad. En un contexto donde las tensiones sociales y los discursos de odio están en aumento, la marcha se presenta como una respuesta necesaria para reivindicar los derechos de todos los ciudadanos.
Así, este evento no solo es significativo por su historia, sino también por su relevancia actual en la lucha contra la discriminación y la búsqueda de la equidad en el acceso a derechos fundamentales. El éxito de esta movilización dependerá de la respuesta de la ciudadanía, que es invitada a unirse en un acto que promueve un mensaje de unidad y solidaridad, esencial para construir un futuro más inclusivo en Gipuzkoa.
































































































